Situado la derecha de esta carretera según se sale de Portals Nous en dirección a Palma

El Bar Granada, abandonado; se nota que alguien le da una mano de cal de vez en cuando, para no causar mala impresión

(Recomiendo leer la primera parte ya que esto es una continuación)

(recohttps://bucker125.wordpress.com/2014/04/13/en-la-vieja-carretera-de-andraitx-o-andratx-me-importa-un-bledo-como-digan-que-se-tiene-que-escribir-no-se-aclaran-saliendo-de-portals-nous-direccion-palma-habia-una-caseta-aislada-de-otras-cons/

 

Esta imagen esta tomada este mediodía de hoy desde el caminito, a la derecha está el Bar Granada abandonado hace tiempo, sin el letrero, aunque alguien le da una mano de cal de vez en cuando; al fondo la antigua carretera de Andraitx, o como ahora se llame, dirección a Palma de Mallorca.

La primera parte del relato la dejé en el punto en el que estábamos en 1953 (o en 1954 ya). Poco después mi padre se volvió a marchar al extranjero, para no volver hasta 1963; volvió a España, para vivir en Madrid, pero nunca volvió a Mallorca.

O sea que hubo una época de estudios, hasta 1963, en los que pasaba por esta carretera sólo en las vacaciones de verano, habitualmente en el autobús, hacia alguna de las playas de esta costa de Calviá. Luego estuve una temporada fuera de Mallorca, estudiando y en el ejército, hasta que volví a la isla a finales de los 60, ya adulto y con trabajo en Palma.

En 1968 o 69 compré mi primer coche, un R 8, y empecé a recorrer mucho las carreteras de la isla, sobre todo los Domingos y fiestas de guardar. Los Sábados eran todavía días hábiles, los fines de semana y los puentes lúdicos nos eran desconocidos; para disfrutarlos tuvimos que esperar hasta el comienzo de la decadencia, años 80 en adelante.

En el R 8 recorríamos (de soltero casi nunca iba solo) la carretera de Andraitx (o Andratx, según a quien le dé) hacia Palma Nova, Paguera (o Peguera, hoy día, según el “lingüista” de turno), o Andraitx (o Andratx y hasta Ántrax si así se les antoja a las autoridades autonotáificas) y al puerto de esta localidad.

Siempre me prometía a mi mismo pararme en el Bar Granada, para por lo menos ver como era. Pero lo iba dejando. Casi siempre la culpable era una recta muy corta con línea discontinua que había pasado el bar, en dirección a Palma. Era una oportunidad de realizar algún adelantamiento emocionante y temerario. O de tomar la curva a derechas que venía a continuación, derrapando y controlando majestuosamente. Y cuando llevaba en el asiento del copiloto a la ocasional tía buena, a ninguna le apetecía tomar nada en ese establecimiento. A las tias buenas no les gustaba el Bar Granada, no lo juzguéis por la foto de hoy, en aquellos entonces, cuando funcionaba, todo blanco (por fuera, por dentro nunca pude verlo) y con el letrero rojo que ponía BAR GRANADA, y la puerta, ventanas, y persianas intactas, la verdad es parecía acogedor; pero a las tías buenas no les gustaba. Misterio.

A los pocos años al R 8 lo cambié por un Seat 124, al que le truqué el motor, la suspensión, y la dirección. Por las mismas o parecidas razones que cuando utilizaba el R 8, tampoco entré en el Bar Granada. Hubo una noche en la que estaba de copas con un amigo en Paguera, o Peguera, o lo que sea que se llame, cuando se nos ocurrió tomar, de camino a casa, “la penúltima” en el Bar Granada, por lo que salimos de Paguera (Peguera algunos dicen) a medianoche. Pero antes de arrancar el motor observamos que casi no había tráfico a esas horas, e hicimos el comentario de que se “podía llegar a Palma en un cuarto de hora”; una cosa llevó a otra, en marcha el cronómetro Heuer, puesto a cero, motor en marcha, y allá voy, a toda ostia hacia Palma. La antigua carretera era muy curvada a la salida de Paguera (Peguera, si lo mandan y me hace gracia), con lo que tuve que aplicarme en la conducción; el compañero se cuidaba de cronometrar y, a lo mejor, rezar. Las rectas de Palma Nova nos las escabechamos a 190 por hora, luego las curvas ascendentes de Portals Nous, hasta arriba, y luego las descentes hacia el Bar Granada, y luego la corta recta, curva a derechas, derrapando…..total mi nuevo record personal, Paguera (o como quieran llamarle ahora los “doctos lingüistas”) Palma, 12 minutos, y pocas décimas. El Bar Granada, para otro día.

A los pocos meses me casé, y cambié el 124 por un R 8 TS, que era como el R 8, pero con más motor; para un padre de familia bastante mas sensato que el trucado 124 con sus dos carburadores y 20 litros a los 100 de consumo.

Con el TS y como padre de familia tranquilicé mucho mis idas y venidas y mi conducción en general. Luego vino un hijo, y las carreritas quedaron en segundo o tercer plano; y fuera de plano, por supuesto, el dichoso Bar Granada.

Vino después, en 1976,  una tragedia familiar, pérdida de la mujer y madre de mi hijo. Años turbulentos en los que al principio no nos apetecía ir a ningún lado….al final de ese período cambié el Renault por un Seat 128; volví a casarme, y alguna vez, cuando estábamos por las cercanías hablamos de pararnos en el Bar Granada, la antigua carretera apenas se usaba, debido a la nueva autopista, aunque la habían ensanchado, aislando en algún momento el acceso al Bar hasta a las motos; había que ir dando un gran rodeo. El principio del fin para el Bar Granada.

El 128 se sustituyó por un Ford Taunus, que nos duró 21 (veintiún) años; casi nadie usaba ya la vieja carretera. Yo, al bar, le daba por desaparecida su actividad comercial e incluso (física y literalmente) la construcción. Hoy, para refrescar la memoria, y en arras de más exactitud en el detalle, estuve conduciendo nuestro GTI IV por la zona. Descubrí que al caminito lateral de bar le habían abierto acceso a la antigua carretera de Andraitx, Andratx o Ántrax y que la casita que albergaba el Bar Granada todavía existe. Además, alguien se preocupa de encalarlo por afuera, a veces.

La vieja carretera la han convertido en una especie de paso, con rotondas, aceras, y aceras peatonales. Sólo falta un tranvía, pero no hay que dar ideas….

Puede que con el cambio de panorama del entorno, las aceras y la posibilidad de aparcar en las cercanías, así como la salida del camino a la antigua carretera, vuelva a ser viable el Bar Granada como negocio. Ver la foto, en primer plano a la derecha lo que era el bar, y al fondo, con acceso y convertida en una especie de paseo la antigua carretera de Ántrax. Sí me adelanto al cambio de nombre: con estos genios de la autonotaifa, Andraitx la convertirán en Ántrax, y si no, al tiempo.

Con lo que, si vuelven a abrir el Bar Granada, me hago el propósito de pararme a tomar una copa, y verlo por dentro. Seguramente…..¿o va a ser que no?

Félix Fernándezde Castro (bucker 125)

 

 

Puede que después de todos