Cuando pierden la inocencia frecuentando malas compañías y antros de perdición. Tomemos a estos candorosos pollitos, pio pio, por ejemplo; de buena familia, hijos de una amorosa y clueca madre gallina, pio pio,
nadie hubiera imaginado que estas entrañables criaturas del Señor tendrían tan trágico final…pio pio.
Empezaron a torcerse recién terminada la infancia aviar, pio pio, frecuentado a un admirado primo mayor guapo y mundanal, poco recomendable galán en su chulesca y banal hermosa apostura; en la foto de abajo, una mala compañía.
y tratando de emularlo, primero fumando sus nefastos cigarrillos, pio pio, luego trasnochando la vida alegre e irresponsable del crápula, pio pio,
sin ninguna preocupación por el futuro y abandonado todo esfuerzo “para labrarse un porvenir” y ser “pollos de provecho el día de mañana”…
…inevitablemente, pio pio, no tardaron en convertirse en banales y frívolas criaturas antes de llegar a una madurez que nunca conocerían.
Y, debido a la mala vida, pio pio, este tiempo efímero del crápula muy pronto se les terminó; ¡huy!, pio pio, ¡huy!, pio pio…
…y un buen día se despertaron con mucho calor, pio pio y mareados porque todo les daba vueltas y mas vueltas.
Mucho calor pese a haber perdido todas las plumas en aquella partida de póquer
, y muy mareados pese a ser acéfalos y aneuronales desde el momento en que escogieron esta vida de perdición; su infierno había, ¡SOCORRO PIO PIO!!!, llegado junto a su final. Pio pio, THE END.
Una vida virtuosa consagrada al estudio y al trabajo honrado, pio pio, les hubiera sido más provechosa; ¡PERO, PIO PIO, QUÉ RICOS ESTÁN ASÍ AL AST!
Y mientras no relamemos de gusto pinchar y escuchar el video.
“Animalicos de Señor
y capullitos de alelí
afirmo por mi honor
que este no es tema baladí.”
(Joao Camoens do Amonal, famoso poeta e insurrecto portugués)