La Portentosa Zurdería anda alborotada y alborozada, porque la Audiencia, no la de Jorge Javier Vazquez de Telecirco, sino “la otra”, ha decretado que DE PLASMA, NADA DE NADA; naranjas de la china, que dirían antiguamente.
“La Audiencia Nacional obliga a Rajoy a ir al Juicio de Gürtel a declarar” (El País); “La Audiencia Nacional obliga a Rajoy a declarar presencialmente en la Gürtel” (Cadena SER, “presencialmente”, ¡toma ya!); “La Audiencia Nacional obliga a Rajoy a testificar sin plasma” (Economía digital). Y la verdad, en ectoplasma (ver foto) no quedaría demasiad bien, Rajoy; ni nadie.
No es que a la Audiencia, a esa no, a “la otra”, le de miedo el plasma, cuando esa Audiencia, la Nacional, no le teme a nada, ni siquiera a un ectoplasma, que da más yuyu aún que el plasma, o la pantalla de plasma; ¡olé la Audiencia!, la otra; bueno, también un ¡olé! a “esa” de Jorge Javier-Telecirco, y ya puestos, todas tienen su corazoncito, a la de la 6ª (la Secta), y la Cuatro, y a todas las demás Audiencias del mundo autonotáifico y mundial, a las que el PP, que no aprende, ha concedido licencias de emisión… para ir contra el PP.
Resulta que Rajoy va testificar en la sede que la Audiencia, la Nacional para entendernos, tiene en San Fernando de Henares, allí cerca de Paracuellos del Jarama, dicho sea para constatar una circunstancia geográfica, sin ánimo de cachondeo ni segundas intenciones o suspicacias, como esta que recoge la Vanguardia de Barcelona.
Por “alguna influencia”; no seamos mal pensados, a lo mejor el Juez de Prada se preocupa por el bienestar de Rajoy, y quiere comprobar “presencialmente” que el Presidente no presta testimonio bajo las torturas, que según este juez, se producen en España. Tratándose de audiencias, todo puede ser, al Jorge Javier, el de las audiencias de Telecirco, por poner ejemplo o verbigracia graciosa, lo que le pone y molesta son las presuntas torturas al Toro de la Vega; aunque luego le mole hablar de ellas.
Para denegar el plasma, la plasta alega que Rajoy no va como Presidente, sino como simple ciudadano, lo que de ser verdad, tampoco le quitaría una pizca de morbo a la pena de telediario, a la que toda Audiencia que se precie, aunque sea seguidora de culebrones o de “realities” horteras , tiene derecho. Y pese a que la plasta del “no a la guerra”, perdón, digo del “no a la plasma”, alega que al Presidente se le requiere como Simple Ciudadano, basta recordar como terminó el “ciudadano” Robespierre en la Revolución Francesa: guillotinado.
Cuando la Revolución Francesa se abolió la aristocracia ,y todo el que no fue guillotinado se convirtió en “ciudadano”, muchas veces para luego acabar, de todos modos, igualmente guillotinado, como una Maria Antoñeta; los “ciudadanos” Danton, Robespierre, y otros conocieron la pena de telediario del Siglo XVIII, la guillotina; eran algo más brutos que ahora, o quizá no, porque el podemita Guillermo Zapata pide la guillotina para Gallardón, y tampoco pasa nada, tiene un amigo que le llama a declarar, para exonerarlo las veces que hagan falta. Por cierto, es verdad que a ciertos podemitas, Carolina Bescansa, la que pasa de guarderías lo que no pasa de fotografías, y el “errejoneado” en Vista Alegre, Iñigo Errejón, les dejan declarar en plasma, que es como llaman los plastas a las videoconferencias; si se hubiera trasladado esta sede o sala de la Audiencia, no la del Jorge Javier, sino “la otra”, de San Fernando de Henares, a San Fernando de Cádiz, o mismamente a la ínsula de Fuerteventura, Canarias, por estar más lejos a don Mariano le hubieran dejado testificar en plasma; o ectoplasma, que así da más miedo; hasta el 26 de Junio aún hay tiempo, que para eso de mandar mudanzas está el gobierno. A las Audiencias televisivas, que no son del todo ágrafas, ver foto, tampoco les importaría demasiado contemplar el sainete vía plasta-plasma, dada la mayor distancia de estas más exóticas ubicaciones de “la otra”, la Nacional, caso de ordenar el Ministerio de Justicia la mudanza.
El show será en San Fernando de Henares, el día 26 de Junio a las 9,30 horas; las Audiencias ya tienen su espectáculo, y esta vez sin necesidad de las habituales goteras y filtraciones burriciales. La gran duda, ¿mudarán esta sede a la ínsula de Hierro?; otra, esta para incordiar: a un testigo, o en su defecto “presencial”, a su plasmático ectoplasma, ¿se le dejaría prometer y/o jurar, decir la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad, por imperativo legal? …¿Ein?.



















































