Y sin tan siquiera ser Domingo de Ramos, el presidente del Parlamento de la Autonotaifa Balear, Baltasar Picornell, “el Balti” para sus amigos, aparece bajo palio en “olor de multitudes”, lo cual no deja de ser una guarrada, el olor ese, aparte de una frase hecha bastante cursi; ¡olor de multitudes! , uno a veces se pregunta que a quien se le ocurren estas cosas, e invariablemente se da cuenta de que prefiere no saberlo.
Además, el botafumeiro es para quemar incienso en espacios cerrados dedicados al culto, con la posible excepción de los hippies, que también queman incienso, pero en barritas, directamente y sin necesidad de botafumeiro; hacen bien, ya que entre lo que quema y se fuma un hippie, acabaría columpiándose en el botafumeiro.
Lo desconcertante es el palio del Balti, hecho una especie de Cristo, y en “olor de multitudes”; porque lo del palio era mas bien cosa de nuestro Invicto Caudillo, el Generalísimo Franco, más que de Cristo o del Balti, a partir de ahora el “Balti Christ Superestar” del Parlament Ese de Ellos.
Por aparecer bajo palio, señal inequívoca de franquismo, al Balti Christ le podría caer una multa de hasta 150.000€. Para más INRI, multa impuesta por si mismo, a si mismo; podría recurrir, o recurrirse a si mismo, todo ello en cumplimiento de la Memez Histriónica del Zapatrenes.
Por cierto, parece que fue el Zapatrenes el que dijo aquello de que “estas contradicciones forman parte del encanto de la Portentosa Zurdería”, o algo así de tonto.
perdidos en olor de multitudes independentistas, pendenciosas, y pendencieras.