Francófono: dícese de la persona que habla habitualmente el idioma francés o de la persona que domina y emplea con soltura ese idioma. Referido a un territorio, francófono sería un lugar donde mayoritariamente se hablara el francés, como por ejemplo la Martinica, o la parte No Flamenca de Bélgica.

“Beben y beben, y vuelven a beber, los peces en el río, pa ver al niño resssié nassío…” (letra de algún villancico, adecuada para este emotivo cuento de navidad)
Mientras en la Pronto República y Ex-Autonotaifa de Catatonia, al Disfuncional Ministro de Exteriores, Raul Romeva, le acosan visiones de aviones de guerra siniestros y hostiles, en las Coloniales Ínsulas de la Pronto Catatónica República se da otro fenómeno alucinatorio, este del tipo auditivo: alguien parece que dijo creer haber oído hablar de un misterioso francófono extraviado.
“Oh jingle bells, jingle bells all de way…” (Anglo-American Christmas Carol, villancico “anglo-americano”, muy a propósito para este y otros relatos en estas entrañables fechas)
(Mapamundi, evidentemente exagerado, con los paises fracófonos en blanco)
Para encontrar ese peligroso francófono, incrementaron los ya considerables fondos destinados a la gloria y honra de la Ley de Memez Histérica del Zapatrenes. Hasta el momento no se sabía que nadie hubiera encontrado un francófono, ni en la España de “Madrid Ens Roba”, ni mucho menos en la Virtual República Independiente de Catatonia. Perturbadas las Autoridades, de Extrema Zurdería, de las Colonizadas Ínsulas, por la posibilidad de que un francófono anduviera suelto, dispusieron la búsqueda
urgente de este “franco lo que sea” por localizar.
Todo el tema les era hasta ahora desconocido, por lo que les resulta doblemente preocupante, hasta el extremo de pedir prestado un feroz CAN DE RASTREO a la Metrópoli Catatana. A un fiscal, al que se le habían escapado de la jaula, sin el preceptivo pase burricial, sus díscolos canarios cantores, le pidieron que les cediera, para esta tarea de encontrar al francófono, parte de los agentes de la ley encargados de buscar sus dichosos pajarracos; el fiscal, pese a que le hubieran venido bien los pajarracos cantores, ya que estamos en tiempos de villancicos, también preocupado por la idea de que un peligroso francófono estuviera en paradero desconocido, accedió.
“Campana sobre campana, asómate a la ventanaaa….”(villancico español)
La Portentosa Zurdería se toma estas cosas muy en serio, sobre todo la Zurdería Catatanista de las Coloniales Ínsulas.
Preguntados por el porqué de tanta preocupación por un solitario francófono, fuentes de la Portentosa contestaron que el francófono en sí, pese al peligro que podía tener, no era tan importante como el potencial, tanto útil como destructivo e incriminatorio, de lo guardado en su memoria.
Los excavadores y excavatrices, voluntariosos y voluntariosas de la Portentosa Zurdería GoMierdante, que antes buscaban “osarios franquistas”, y ahora al dichoso francófono, por si estuviera o estuviese enterrado, pese a sus palas y esfuerzos, no consiguen encontrarlo.
“Pero mira como beben los peces en el río…” (otra vez, ese villancico)
Según informes para uso interno, las pesquisas policiales, tras el chequeo de un sospechoso camerunés, francófono, que podría tratarse de un “sin papeles”, por no jugar al fútbol ni saber catalán, al final tuvieron que descartarlo, pues las sospechas resultaron infundadas, porque resultó que SÍ tenía papeles, con sus permisos de residencia y trabajo en regla, y el catalán no le hace puñetera la falta, porque trabaja en el sector privado; y haciendo algo útil, por si fuera poco.
Asimismo no tuvieron más remedio que desechar un canadiense, también francófono, este por ser un presunto oKupa, que demostró que no lo era enseñando el contrato de alquiler, perfectamente legal, del piso turístico que habitaba; además este inofensivo turista ya ha vuelto a Canadá. Camerunés y canadiense, ambos francófonos, callejones sin salida; algo más numerosos y genuinos son los “franceses de Francia”, pero estos francófonos, por ser de la “Unión” Europea, también están a priori descartados.
Más graciosa, pero algo irritante, siempre según el relato extraoficial y sólo para uso interno de los policías asignados a la operación, es la anécdota del falso francófono; un niñato, que al contrario del camerunés o el canadiense, no hablaba francés, pero que al atragantarse con el limón de la cerveza Coronita, pedía “socogo, sogoco, que me ahogo” como un FRANCÉS, en vez de “socorro, socorro, que me ahogo”, que es como se pide SOCORRO en cristiano.
“Ande, ande y ande la marimorena ande, ande que esta noche es Nochebuena…” (Más villancicos)

Y ya muy mosqueada la Policía Judicial, Policía Judicial es como hay que llamarles en Democracia a las Fuerzas del Orden, se decidió a recurrir a un conocido confidente, residente habitual en alcantarillas y zanjas abiertas por la Portentosa Zurdería en todo el Estado Español, en cumplimiento de la Ley del Zapatrenes, para que hiciera discretas indagaciones sobre el francófono de marras.
Y a ello se puso el chivato policial, que pronto obtuvo los resultados deseados…
“Esta noche es Nochebuena, y mañana Navidad; saca la Bota, María, que me voy a emborrachá…” (que por villancicos no quede)
…y las fuerzas del orden asignadas al caso, extra-oficialmente tuvieron conocimiento de que, como ya se intuía, lo importante del francófono era el contenido de la memoria; lo que nadie, en su sano juicio, podía adivinar, era el tipo de contenido que los genios de la Portentosa buscaban, como, por ejemplo, fotografías de los bombardeos aéreos de Barcelona y Valencia, con aviones procedentes de la Base de Hidros de Pollensa, Mallorca, de las fechorías del fascista y(falso) Conde Rosi en Palma, de Mallorca cuando Franco, y de posibles armas secretas alemanas, empleadas para rechazar el pretendido desembarco de tropas de la Generalitat Catatona en Mallorca, pues 300 efectivos de soldados nacionales fueran capaces de rechazar a 3000 “aguerridos milicios” más o menos catatanes, cuando sabido es que los catatanes son una raza superior. Fotos, y también Agenda de Contactos, con nombres de franquistas comprometidos, más la filiación de los pilotos italianos, querellados en Buenos Aires por el ex-Juez Camarada Baltasar Garzón, y hablando de la lengua francesa, ¡Garçón otra ronda de cañas, si vous plais!…
¿Memoria con fotos, agenda, y registro de mensajes y llamadas?…la verdad, gracias al chivato de la policía, al fin se reveló: el famoso “francófono” que todos aquellos cafres buscaban era en realidad el teléfono movil de RAMÓN FRANCO, el hermano aviador de Nuestro Invicto Caudillo, y la “memoria” que a tanto niñato preocupaba, memoria era, sí señor, pero memoria ELECTRÓNICA…de teléfono móvil. Y así, con Santa Klaus, que ha venido y ya se ha ido, con el año a punto de terminar, y con los Reyes Magos de Oriente, Reyas Magas de Orienta Travestidas, para los muy progretas, cada vez más cerca, el Misterio del francófono perdido queda extra-oficialmente resuelto. Franco ¿quien si no?, fono (un puñetero teléfono móvil); lógico, al puñetero móvil de Franco buscan y seguirán buscando…con las (in)competencias en “Educación” traspasadas a las Autonotaifas, las clases de Historia del cole no dan para más.

“BELÉN, CAMPANAS DE BELÉN, LOS ANGELITOS(*) BUSCAN EL MÓVIL DE FRANCO, QUE POR AHÍ HAN PERDÍO LOS PECES QUE EN EL RÍO, BEBEN Y BEBEN, Y NO PARAN DE BEBER…” (villancico popular, eso sí, pero puesto al día con talento)
(*)”Angelitos”…por llamarles algo; “animalicos del Zeñó” es demasiado atrevido.