
Antecedentes:
“La Fiscalía de Catania (Sicilia) ha ordenado la inmovilización del buque Open Arms por favorecer la inmigración clandestina.” El barco pertenece a una ONG catalana, española si necesitan gestiones del Ministerio de AAEE, y sus tripulantes habrían rescatado presuntamente a 216 inmigrantes a 70 millas de la costa de Libia, y en vez de devolverlos a las autoridades o guardacostas de ese país, como marca la Ley, van y transportan el problema a territorio europeo, Sicilia, Italia. La Fiscalía de Catania, que seguro entiende de mafias, les acusa de “favorecer” la inmigración clandestina y asociación criminal.
Ante todo aclarar que las ONGs “buenas” existen, pero hoy día tienen el efecto no buscado de camuflar entre ellas las ONGs “malas”; para distinguir unas de otras sólo queda el recurso de disponer de lo que se ha dado en llamar información privilegiada, o arriesgarse a dejar que la experiencia y el tiempo nos confirmen la bondad o maldad de estas organizaciones.
Observaciones:
Las ONGs, Organizaciones No Gubernamentales, tienen, como única tarjeta de presentación y mérito, la parte de No Gubernamental. Dice muy poco, de los poderes públicos, que la sola idea de una Organización No Gubernamental nos suene tan bien; su autoproclamado carácter No Gubernamental
le da un aire fresco, no opresivo, independiente, y no politizado; los gobiernos, ya de por sí, no es que parezcan malos, es que son malos, por ello todo lo que NO dependa del gobierno es BUENO, con lo que el sofisma ya nos han colado, y nos lo hemos tragado, que ya son ganas de tragar. El que TODO lo que dependa del gobierno sea MALO, un por demás razonable suponer, no implica que todo lo que NO dependa del mismo sea BUENO.
Por poner una graciosa verbigracia o ejemplar ejemplo, por MALO que sea el Gobierno de Rodesia, o como ahora llamen a ese sitio, un LEON No Gubernamental que pasee por la sabana, o por donde le venga a gusto pasear, no tiene porqué ser BUENO; todo dependerá del apetito que tenga el Animalito del Señor, cuando encuentre a alguien, ¿no?.
Hay ONGs para todas las causas imaginables, por lo que su número crece geométricamente cada segundo. Y ateniéndonos a los hechos, resulta que las ONGs son las organizaciones más politizadas que hay, sólo superadas por los partidos. Y serán todo lo No Gubernamentales que quieran, pero muchas están muy subvencionadas, no ya tan solo por los Gobiernos de los que tanto abjuran, sino por toda clase de instituciones públicas, como Hay Untamientos o las Nefastas Autonotaifas, en el caso de España. Lo peor de todo, es que dada la opacidad que mantienen para ocultar la procedencia de sus recursos, no hay manera de saber si las buenas intenciones de una determinada ONG son genuinas, y sus actuaciones se ajustan a las leyes, tanto las de su país de procedencia, y las del país en las que actúan, como las internacionales. Sólo con el tiempo, en base a hechos consumados por las propias ONGs, se puede saber de que “pié cojean”…pero casi nunca quien o quienes les hacen cojear, más allá de conjeturas o suposiciones más o menos razonables.
Los sucesos del barrio madrileño de Lavapiés son un ejemplo de lo conflictiva que llega a ser la inmigración, no ya ilegal, sino incontrolada.
En Catania conocen perfectamente lo que es una asociación criminal; están en su salsa. En España conocemos todo tipo de invasiones incontroladas, “humanitarias” las más recientes. A las ONGs, las buenas intenciones se les suponen.
Yo no doy ni un euro a toda esta patulea progre, y desde hace dos ejercicios a la iglesia tampoco.
Hacen politica en nombre de la caridad