“God made men, and Sam Colt made them equal” (“Dios creó al Hombre, y Samuel Colt hizo iguales a los hombres”, sensato y sabio proverbio del Oeste Americano)

Y LO DEMÁS SON PAMPLINAS
El bueno de Samuel Colt fue el Igualador Genuino, con permiso de la competencia; lo que tenemos por aquí no son más que canapés vegetarianos comparados con un solomillo a la brasa, “vuelta y vuelta”.

Ahora Carmen Calvo, ex-ministra de “Cultura” del Zapatrenes, cuya tarea era mantener a los de la ceja contentos, vuelve a ser ministra,
pero esta vez de igualdad, y las de igualatriz o igualatricia, son las labores encomendadas por su nuevo Jefe, el Eso que por ahora oKupa la Moncloaca. A fin de evitar “sentencias imaginativas” de los triburrales y triburralas, ha decidido proponer que si la mujer no dice SÍ expresamente, todo lo demás ES NO (El ABC 10/7/2018).
Voz al teléfono, tres letras(?): Alo (del crucigrama)
¡Aló! (según la RAE, interjeccción usada para contestar el teléfono; a saber de dónde sacarán estas cosas los académicos)
Habrá que estar muy atentos a cómo le contestan a uno el teléfono las telefonistas, porque si (Ring, ring…), la gachí que contesta lo hace con un improbable “Aló” , o con un más normal “dígame”, “Hello”, o con un amable “aquí Radio Andorra, buenos días, ¿que se le ofrece?”, y, por poner una graciosa verbigracia, se nos
ocurre decirle que nos hemos equivocado de número, o cualquier otra cosa, por ejemplo que tenemos una urgencia, a partir de ahora se podrá interpretar como delito de acoso. Para estar nosotros a salvo, la telefonista tendrá que contestar así (Ring, ring…) SI?, dígame, YES?, hello?…y luego podremos confesar tranquilamente que nos hemos equivocado de número, o que tenemos una urgencia porque se nos ha roto el coche….

Y en la calle…¿DÓNDE DICE SÍ EN LA CAMISETA?…porque a partir de ahora, NO será lo mismo DECIR SÍ que DECIR QUE SÍ….