Chino Covid 19: a día de hoy, más de 15.000 fallecidos; goMierdo se lava las manos.

Hace poco, y ya en pleno apogeo del Exótico Covid 19 ese de los Chinos, dedicaron a Ignaz Semmelweis, médico rumano, el Dia del Lavado de Manos. No fue el único profesional contemporáneo defensor de la higiene profiláctica, ya que la enfermera Florence Nightingale, y el doctor Joseph Lister, entre otros, también se percataron de la importancia de que sus colegas observaran unas mínimas normas de limpieza e higiene, con el fin de evitar infecciones y contagios.

Pero el verdadero precursor de todo esto, nada menos que hace 2.000 años, fue el Gobernador de la Roma Imperial en Israel, Poncio Pilatos. Personaje histórico relativamente desconocido, como muchos otros cargos intermedios de los romanos, fue famoso por “una lavada de manos” que hizo también por motivos profilácticos, pero no médicos, sino políticos.
(La clave está en que en España se lavan las manos y en Alemania no)
La famosa LAVADA DE MANOS de Poncio PIlatos tuvo una víctima, Jesús de Nazaret. Israel era una provincia romana más, con un Gobernador como máxima autoridad civil y militar del territorio. El cobro de impuestos, y el mantenimiento del orden, estaban entre sus atribuciones, aunque era costumbre delegarlas parcialmente en las autoridades locales, a ser posible naturales de la provincia, como era el caso de Israel.
Cristianos y Judíos ya conocemos la historia de Jesús, al que su sabiduría, buen ejemplo, carisma, y numerosos seguidores, le atrajeron la envidia y el odio de la élite político-religiosa de los Escribas y Fariseos judíos. En corto, una vez detenido y preso, estos líderes enemigos de Jesús, presionaron al gobernador romano para que diera la orden de ejecutar al reo, ya que por ley, era quien tenía la última palabra y arbitraba en asuntos graves. Poncio Pilatos, temeroso de los desórdenes que podría acarrearle el no complacer a las autoridades locales o “autóctonas”, y pese no apreciar DELITO ni veracidad en las acusaciones contra el Nazareno, ni tener nada personal contra él, decidió ceder a las pretensiones de los locales; de este modo se ahorraba problemas de orden público en Israel, y futuros quebraderos de cabeza en Roma.

Consciente de la Injusticia, y para desligarse de toda culpa, y responsabilizar totalmente a quienes le pidieron la Arbitraria Ejecución, simbólicamente SE LAVÓ LAS MANOS.

Y, con dos mil años de adelanto, el Gobernador de un Imperio se convirtió en Delegado del GoMierdo, y las Provincias en Autonotaifas.

- TODOS MANDAN, NADIE SE RESPONSABILIZA
- (palabrita de la Coletas; alabada sea)