His Master’s Voice (La Voz de su Amo, en Español Cristiano)

(DISCOS Y GRAMOFONOS, PRIMERO BAQUELITA, LUEGO VINILO)
Y las Podemitas Escrituras de la Ponderosa, aunque Ágrafa, Zurdería nos revelan que el PEO Sánchez, en el Día de su Lavativa Creación, ordenó, “¡HÁGASE LA VOZ!”; y la Voz se hizo, y tomó forma de Tetrabrik Portavoz. A continuación creó el Caos, sacralizó el Aire del Planeta Calleja, y junto con sus Animales y Plantas, encargó a los Peces que multiplicasen sus Anisakis, y ordenó a Militantes Molineras, y Asimiladas Panaderas, que escaseara o escasease, de modo Vicario e Igualitario, el Pan Nuestro de Todos los Últimos Días del Fin del Mundo; y habiendo quitado al Pueblo, Pan y Alimento, el PEO se encarnó en el CHINO, y el CHINO le fabricó EL VIRUS que remataría al Hambriento Pueblo, terminando así Hambre y Padecimientos.
Y MIENTRAS TANTO EL PORTAVOZ DE SU AMO NO PARABA DE SONAR

El Fiel Porta Voz de su Amo…Tetrabrik Don Simón
…La Penúltima vez que la Pía, para predicar la Palabra del PEO y sus 22 Apóstatas, la pía de este modo, en verdad,

Amados Hermanos en PEO, en verdad, en verdad, os digo…

¡SE JODAN LOS VIEJOS! (en verdad, en verdad os digo)
Eutanasia y Eugenesia, vilmente legalizadas el otro día por el PEO y sus 22 Fieles Apóstatas, anima a su Vicario Portavoz en la Terra a pontificar que “Amados Hermanos en el PEO, me perdonarán las personas mayores, porque es duro decirlo, pero, en verdad, en verdad os digo no es lo mismo que fallezca una persona de 95 años, a que fallezca una de 20.” Palabra del PEO, alabado sea.
- “Y en el Principio el PEO creó la Baquelita, y la Baquelita concibió el Vinilo”
- (de las Podemitas Escrituras)
La Cultura de la Muerte está necesitada del Dogma, que sale de sus propias consignas y eslóganes.

- “Y el PEO se hizo CHINO, y este CHINO expulsó a los Mercaderes del Proletario Templo y advirtió a sus fieles que era más difícil que un lobby entrara en el Reino Republicano, que el Camello del Profeta le Vendiera Hierba de Fumar a un Guardia.”
- (de las Escrituras Podemitas.)

¡Ñoco de Madroñoco en Logroñoco, me sa olvidao la Makarilla!