Fe, Esperanza, y Caridad (las tres Virtudes Teologales que se esperan del Contribuyente)

(Dignas de esta procesión, por poner un ejemplar ejemplo)
Al menos en dos ocasiones, en este Nefasto Año Pandémico Chino 2021, al Rey Felipe VI de España la Banda de los 23 le ha hecho pedir, a los españoles, CONFIAR, o lo que es lo mismo tener FÉ, en las Administraciones del Estado. La primera vez fue durante uno de los muchos PUBLIREPORTAJES que le hicieron al Jefe de los 23 en la Isla de la Palma, aprovechándose de la Erupción Volcánica ocurrida en la Isla; en esa ocasión en concreto, permitió, o según versiones, SE HIZO ACOMPAÑAR por el Rey, para que pidiera a los Palmeros, y por añadidura al resto de los Españoles, CONFIANZA o FÉ, en las múltiples Administraciones, que POR FUERZA tiene que haber en este Estado de 17 AUTONOTAIFAS, y 2 PLAZAS FUERTES, muy debilitadas desde que el Concertinas, Ministro de Interioridades, se SALIÓ CON LA SUYA en lo de quitar las ÍDEM. Lo cierto que ya NADIE es capaz de saber con exactitud el número de Administraciones Públicas que hay, la mayoría DUPLICANDO funciones, y TRIPLICANDO gastos, en España.
Lo curioso de la FE (CONFIANZA) que hacen que el Rey nos pida tengamos, es que esta va acompañada por una ESPERANZA, en que “alguien” haga algo para acabar con este Estúpido Estado de Cosas, esperanza que ya nadie tiene, y mucho menos en que ese “alguien” esté remotamente relacionado con alguna de estas ADMINISTRACIONES. En cuanto a la CARIDAD, que completa el TRÍO, esa nada tiene que ver con el ciudadano, ya que es virtud que NO TIENEN las Administraciones, es decir NINGUNA de las muchas ADMINISTRACIONES con las que, por fuerza, nos obsequia este Estado de las Autonotaifas que nos han inventado.

- FE QUE SE NOS PIDE
- ESPERANZA QUE CONLLEVA ESTA INJUSTIFICADA FE
- CARIDAD DE LA QUE “ELLOS” (Administraciones) CARECEN

(Gafas empañadas; total, para lo que hay que ver…)
Pero hoy, primer día de paseo al AIRE LIBRE, con MASCARILLA OBLIGATORIA puesta, gracias a que el BOE que maneja el Jefe de la Banda de 23 nos obliga, por casualidad pude darme cuenta de que CONFIAR, o tener FE, en las Aministraciones que controla la Banda, quizá no esté tan descaminado; en cuanto a que, ocasionalmente, son capaces de actuar con cierta MALVADA LÓGICA; aunque este administrativo discurrir coherente no nos beneficie casi nunca, por lo que debemos renunciar a cualquier tipo de ESPERANZA, y nunca presuponerles una CARIDAD de la que la Administraciones adolecen.

Desde el principio se conoce el efecto negativo de llevar puesta una mascarilla sanitaria estándar, que es la tendencia que tiene el invento en EMPAÑARLES las gafas a las personas que las llevan, pero durante el paseo de ayer por la mañana, descubrí que a mis Ray Ban la Mascarilla Quirúrgica las EMPAÑA sólo cuando llevo el artilugio MAL PUESTO, con lo que en teoría tengo una oportunidad de colocármela como toca ANTES de que a algún cafre, o (in) competente “autoridad”, le de tiempo de ponerme la multa. En cuanto a si todo esto le ocurre a uno conduciendo con máscarilla y Ray Bans, la cosa ya da igual, porque la MARCHA DE CARACOL que ahora la Degeté, y otras Adminitraciones igualmente inútiles, permiten, les da tiempo a freirnos a multas por “exceso de velocidad”, vaya chiste, antes de dar la vuelta a la manzana, por habernos quedado sin Pasta para Malgastar, sin Puntos en el Carnet de Chocar, o AMBAS IDIOTECES a la vez.
(UNA SOLITARIA NEURONA EN EL INTERNETE DEL CHUPETE)

Claro que estas Recién Malparidas Normas de Trágico, tienen la ventaja de que cualquier percance ocurre a mucha menos velocidad de la necesaria para hacerse daño, incluso ANTES de haberse quedado uno sin Puntos en el Puto Carnet Ese de Chocar.
Aquí, NI Fe, NI Esperanza; Allí, NI Caridad
ADMINISTRACIONES EXPERTAS EN DAR POR SACO (todas ellas)
EN BOLETÍN OFICIAL, Y (estúpido) DECRETO LEY












Tras la expulsión de las tropas napoleónicas del Reino de España, los españoles redactaron en Cádiz, el año 1812, una Constitución conocida popularmente como “La Pepa”. En aquellos años, los REYES reinaban y gobernaban, las Jefeturas del Estado y del Gobierno se concentraban en la figura del REY. Desde su autoexilio francés regresó a España el REY Fernando VII, posiblemente el peor 









