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Abalos, aceitunas rellenas de anchoa, Cerdán, El Sanchez, Koldo, Portentosa Zurdería, Santos Inocentes errados y Herrados
Los medios lo llaman Pendrive, USB, o Disco Duro indistintamente, pero me da a mí que no son lo mismo.

No vaya por dicho, dijera o dijese; a mí, como aquel que dice…

… esto me huele a chamusquina.
En todo caso, se trataría de Dispositivos Electrónicos de Memoria Prodigiosa, DEMP o deemepé para los amigos, que en este caso concreto, hacen la Pascua Florida a los Capullos de la Rosa, Floritura Pascual que encima juntamos con el Corpus, y quien sabe si con la otra Pascua, la de los Belenes y Árboles con Bolas y Lucecitas de Colores, con permiso de la “Autoridad” Incompetente, que capaz es de prohibirla para no incomodar a la Moruno Morería de los Cojones; ¿cojones de quién?, ¡ah! pregunta del millón, de la “Autoridad” seguro que no, que por eso y más cosas, es INCOMPETENTE, ¿te enteras, Contreras?.

Pero volviendo al temático tema, dado el lugar donde la UCO encontró el primer Deemepé, aquí hemos rebautizado al Comprometedor Dispositovo PORNDRIVE. Cuenta la Prensa que la UCO fue a Casa del Ábalos a registrar, y que en a ella llegando, no jodas que ven salir del edificio, con Perro, Correa de Paseo, y todo, nada menos que a una de las Tantas Pavas del Ábalos; el Ábalos, muy CUCO, le dió el Comprometedor Porndrive y el Perro a la Pava para que se los paseara o pasease, el Cánido a modo de taurina muleta, y la vista para despistar a la UCO, y el Porndrive, el muy Comprometido y CUCO Porndrive, oculto bajo sus Ropas; según Lo País y otros Medios Sanchistas, escondido recatadamente en un bolsillo del pantalón, según otros menos afines, finos, afinados, o finolis, en sus Partes más Íntimas; a saber.
Aparte del lugar exacto donde escondiera o escondiese el Porndrive, el que la Gachí en cuestión, Anaís DG, sea Afamada Actriz Porno, y Aclamada Influencer Influyente, y a veces se haga llamar Leticia Hilton, lo de Hilton por el vago parecido a la Rica Heredera, y lo de Leticia seguramente para que la llemen LETI, sease La Leti, tampoco es que ayude mucho a descartar ninguna parte íntima como escondite de Comprometedoras Francachelas Memorizadas y Digitalizadas.
La verdad es que la Rica Heredera es y está Rica, y ni Puta la Falta que le hace que le digan Leticia La Leti; con Paris, SIN acento en la í, Páris tal que asina así, le sobra y basta.
¡OSTI!

- Casi todo el Mundo lleva algo ahí abajo.
- “¿Casi?”; pregunto; “el Casi también en los BAJOS”, confirman
Pero el hallazgo policial de un segundo Pendrive, ha llamado la atención de la Prensa Canallesca, Pendrive en apariencia No pornográfico, por eso no pongo Porndrive, pero a saber lo que sale después; la guarrada en principio es sólo financiera, digo, vinculada a mordidas entre el Honorable Sector de la Construcción, y la no Menos Honorable Taifa o Comuna Cántabra; no en balde, este Modosito Blog llama Autonotaifas a esos Mal Paridos Inventos Comuneros del 78.
Cuando tuvo lugar el Cutre Suceso, el Lehendakari Cántabro era Miguel Ángel Revilla, el de las anchoas; ahora hay uno del PP, que no debe ser tan malo como dicen, ya que en el Modosito Blog aún no nos hemos aprendido el nombre.
POR EL CONTRARIO, el Revilla, y sus Anchoas con sus Anisakis, harán lo imposible para que NUNCA olvidemos sus nombres, apellidos, y motes; para empezar han descubierto que es más facil aparcar bajo un Sanchista Panel Solar del Bonilla, que dentro de una Jienense Aceituna.
Y RECUERDEN, a La Paris no le gusta que la llamen La Leti
Si la degustación de la anchoa requiere precisión milimétrica y pulso firme, si se quiere ejecutar con elegancia y maestría, al relleno de aceitunas con este producto hay que añadir esfuerzo, sacrificio, y concentración; arte y ciencia aunados para la consecución de un singular resultado, logro de siglos de investigación.
Miles de intentos experimentales (foto de arriba), por el método de “prueba y error”, han llevado a la humanidad conseguir este producto sin par de las aceitunas rellenas de anchoa. Contrario a la creencia popular, la dificultad no reside en meter la anchoa
en la lata, sino en colocarla previamente en la oliva. El orden es muy importante en todo el proceso: primero se desaloja el hueso de la oliva, después, aprovechando el hueco resultante, se mete la anchoa en la oliva, y por último la oliva ya rellena en el bote; cualquier intento de alterar este orden conduce a resultados desastrosos,
como bien pueden atestiguar ilustres precursores de este arte del relleno de aceitunas.
Muchos heroicos intentos (foto superior) costaron dar con el orden correcto del procedimiento; y en esta secuencia, que bajo ningún concepto debe alterarse, está el secreto del éxito de las aceitunas rellenas; secreto no único, pero si el principal. Hay otros, que cada fabricante guarda para sí, como el de que una vez deshuesada la aceituna, ¿cómo convencemos a la anchoa para que se meta ahí dentro?; empresa no baladí si nos
tenemos que guiar por el careto del animalico, que pinta de muy espabilado hay que reconocer que no tiene.
del Stoned Complutensis University de Cacaliphornia creen haber dado con un método que simplificaría todo el proceso: el riego de los olivos con agua de mar.
Con el que se pretendería que la pobre anchoa, nadando, se metiera ella sola en la oliva; se cree que cuando resuelvan el problema del deshuesado de la aceituna procederán a la fase experimental.
