“Hijo mío, las balas NO SON lo malo; lo malo ES la VELOCIDAD que cogen” (Mi padre, Capitán de Artillería del Ejército Español y también experto tirador en sus ratos libres; vamos que le molaban estas cosas)

- “Apunta bien, y no mires a quien” (William Frederick Cody, “Búfalo Bill”)
- “BALASEA”: gustan, amigos míos de Venezuela, llamarle así a los tiroteos
- El Concertinas, el Marqués (de Galapagar), y Dña. María Gámez, Directora General de la Guardia Civil, han recibido una o varias cartas con amenazas de muerte y balas

-Como hay una Ley de la Física que dice que la Energía Cinética es proporcional a su MASA y a su VELOCIDAD, el peligro de una bala, a juzgar por la foto, de fusil de guerra o rifle de caza mayor, depende más de la velocidad a la que se desplaza, que de su relativa pequeña masa; que ya me lo decía mi padre, pero con palabras más sencillas, para que me entrara o entrase en la mollera.

–Queriendo decir con ello, que UNA PEDRADA mandada con cariño por el lumpen, no importa si vallecano, cayetano, o palestino, tiene más peligro que una BALA o CARTUCHO, cartuchos o balas, enviadas con todo el amor del mundo, por Correo; como aviso para coleccionistas, guarden los sellos, que con toda esta propaganda, en el futuro valdrán mucho dinero.
-Abundando en la idea de que esto no es más que Publicidad Podemita y/o Banal Amenaza, MUCHO TENDRÍA QUE CORRER EL CARTERO para que la bala metida en un sobre haga daño, ya que hablamos de muy poca masa, aún sumando proyectil y vaina, séase cartucho entero.

-A no ser que el Cartero esté en la Trama, y si la carta viene por Correo Aéreo, deje caer la AMENAZADORA cartita directamente desde el Avión o Zeppelín mientras estén volando. En ese caso la LETAL ENERGÍA aprovechada para el cuasi magnicida atentado, NO sería la Cinética, SINO la Potencial; pero, ¡ah caray!, resulta que HAY un pero; pero, sigo y aclaro, el sobre acabaría frenando la caída, debido a la resistencia del aire, hasta el punto de que la velocidad de caida fuera, por lenta, inofensiva; si el sobre es lo suficiente grande, la bala incluso llegaría en grácil planeo a la mano del destinatario, que podría utilizarla contra el remitente si supiera como hacerlo.

-Con lo que, tras profunda meditación y complicados cálculos de Dinámica y Trigonometría, la conclusión es la de que el cafre o cafres que han mandado las cartitas, una de dos, es Tonto del Culo, y/o no dispone de fusil para dispararlas.

-Con suerte el Concertinas podrá mandar detenerlo con facilidad; el remitente habrá incluido su dirección debajo del nombre; sí, hombre sí, eso que está escrito en la solapa del sobre. Y si no la han puesto, el Marqués sabrá quien es; si, hombre sí, ese mismo chaquetero “de base” que le hace la pelota más que todos los demás.

Pero, mientras tanto, ya tienen su ULTRACHIVO EXPIATORIO