Odds and Ends, useáse que atando cabos…

(de rubias, morenas, y negras va la cosa; a mayor gloria de tabernícolas, taberneros, y camareras que te saben echar la cerveza…)
En Nueva España, y para no echar mucho de menos nuestra
MAHOU 5 Estrellas, lo que haría un visitante primerizo y mal aconsejado sería “tirarse a la Bud”, mal que suene eso, pero este humilde(?) cronista, ni es primerizo, ni está mal aconsejado…
…con lo que puedo dar palabra, sin faltar a ella ni cometer perjurio, de que durante nuestra estancia en los Nuevos Territorios, no hemos probado este comercial brebaje, hijo de la publicidad; para demostralo,
¿qué mejor que testigos de calidad?. Porque mejores lúpulos y maltas destilan en el lugar y alrededores, complementados sin complejos con productos importados, tanto nacionales como extranjeros…sólo que aquí, en el Far West, todo lo elaborado en EEUU se considera local y propio de pleno derecho; aunque a cada uno le gusta lo que en su casa hace, gracias a The
Second Constitutional Amendment, la suma de separatistas e islamistas, es igual a cero; la fórmula es: secessionists + islamists = 0 (cero cero patatero, siro siro potateirou). Y tanto en casa, como en las más ejemplares y mejor organizadas tabernas servidas por bellas criaturas, eficientes y encantadoras camareras, que no tienen inconveniente en traerte una hamburguesa con la rica y abundante cerveza, se puede y debe disfrutar este magistral y amoroso brebaje
que nada tiene que ver con las desagradables Opinantes Veganas (Opinionated Vegans), ni con Feminazis Varias, si es que hay alguna diferencia. Empezando por la primera destilería, la más cercana a donde residimos,
que elabora varias clases de cerveza, desde muy rubias, tipo Lager, a más oscuras,
o negras tipo Guinness, todas buenas y apetecibles; tienen su propio bar en el SAN TAN Village de Gilbert, AZ…y de Chandler, también Arizona, y de…
…y de…y de… y de no sé donde más. Y saliendo del Valle,
dejando atrás la árida zona de Phoenix, al Norte en Sedona, o muy cerca, Oak Creek, que es prácticamente un barrio de esta población, recomiendo las cervezas de la Oak Creek Brewery, en concreto la Nut Brown Ale,
conocida simplemente como “Brown”, en venta en establecimientos especializados de todo el estado; pese a ello, no hay que desdeñar productos menos oscuros de esta compañía semi artesanal,
rubias “lagers” de tonos turbios y originales sabores, carácteriscos de las cervezas artesanales de todo Arizona, sólo que estas cualidades son más intensas en Oak Creek.
Hay muchos bares agradables para probar estos productos in situ.
Variedad y buenas vistas son norma en los establecimientos del lugar, junto a un excelente surtido de carnes, para consternación de Opinantes Veganas Visitantes y Feminazis Varias; en Arizona las Veganas Opinantes (Opinionated Vegans) no son autóctonas y vienen todas de fuera, procedentes de la vecina California, o importadas, accidentalmente o mediante extorsión, de Europa; en este Estado del Far West, las féminas del lugar son normales,
agradables, y,
por cierto, mencionando California,
os cuento de pasada que probé la Mission Beer de San Diego, una sola vez, y que me gustó…pero no tanto como la Samuel (Sam) Adams de Boston, Mass., para mí la reina de la cervezas norteamericanas. 
Para quien guste de la cerveza artesanal, esta es ideal, una lager oscura de indescriptible sabor que engancha al que la prueba. No es vulgar como la Budweiser, por tanto no la tienen en todas partes, a veces ni siquiera en supuestos “sitios de postín”; se dio el caso de que la pedí en el Café Americano del Cesar Palace de la Vegas,

y no la tenían; naturalmente alegaron que se les había “acabado de acabar”, menuda tontería…
…no como en estos sitios sin tantas pretensiones de Arizona, que me gustan tanto…por las cañas; digo. Es que donde estén la Villa de Satán (San Tan Village) y sus tascas, o los abrevaderos
de la vecina Scottsdale, que se quite todo lo demás; mejorando lo presente, no sea que alguna fémina (obnoxious or otherwise) se me cabree, cabreara, o cabrease;
con las Navidades tan cerca, y estos regalitos tan prácticos, no es cuestión de cagarla del todo hinchándole las narices a la personala femenina feminista, vegetariana y feminazi o como llamen a “eso”; depende de lo que dictaminen que dictamine la Real Academia; Limpia, Fija, y da Resplandor…al que mande; y pague; como el Netol.
No sería justo omitir la Rolling Rock en el artículo; esta cerveza nacional, sin pretensiones, clara y transparente, sabor más que correcto pero sin sorpresas, y muy del gusto de casi tado el mundo, incluido féminas normales, no Feminazis, ni Veganas, ni Opinantes, ni Dogmáticas (Obnoxious & Opinionated Vegetarian She-Assholes) . En Estados Unidos está en venta en casi todos lados, Walmart incluidos; la Rolling Rock, no The Opinionated Vegans; thank God; a Dios gracias.
Tampoco estaría bien olvidarnos de las geniales cervezas mexicanas, la Dos Equis, XX, en la etiqueta nos
cuentan que antes la marca era Siglo XX. Tanto la amber como la lager son mis favoritas de ese país, seguidos por la (siempre según mis gustos) marca Modelo, la de barril y la que me ha dado por llamar “la Naomí” por Naomí Cambell; recomendada; si mirais la ilustración sabreis porqué:
esta Negra Modelo tiene también la ventaja de estar muy buena, pero sin tener que soportar el histrionismo de la modelo londinense. Punto y aparte, y mención especial, pero para mi ni fu ni fa, la Corona
, fabricada también por la Modelo, nadie es perfecto, muy apreciada por nuestros “ninis” niñatos, ellos aseguran sí ser perfectos, y conocida en España como la Coronita, con limón y todo en la foto:
“Coronita”, que los niñatos gustan de atragantarse por culpa del limón, para presumir de mundologia; los muy “informados” no saben que en Mexico sirven así (a veces) la cerveza para que el cliente limpie, simbólicamente, con el limón, las bacterias que en la boca de la botella puedan haber; el trozo de lima o limón luego SE TIRA para beber más comodamente de la botella… o del vaso, copa, o jarra, que es lo civilizado.
Aunque algunos, con los gargarismos que les produce el trozo de limón atragantado, y los ruiditos que hacen al ahogarse, pueden presumir de hablar francés sin haberlo estudiado; es lo bonito, no haberlo estudiado; ni puñetera falta que les hace. Total, a los 18 años, todos a votar sin cortarse, y cuanto más tontos, mejor.

Pero el artículo, última o una de mis últimas Crónicas desde el Antiguo Virreinato, tiene que ser alegre, por estar especialmente dedicado, desde Arizona, a mis buenos amigos Roberto y Angel, de Palma de Mallorca a quienes deseo ver pronto y bien.