Ver para creer, hay campañas mejores que las del Corte Inglés contra la Navidad, o las del Almirante Chester Nimitz contra Japón. Esta, mucho más divertida, y dirigida contra los puteros, es una de ellas.

El que se aburre es porque no sabe donde mirar, o si mira, no sabe ver; motivos de jolgorio hay muchos, aunque las razones para cabrearnos son bastante más que las que nos alegran, tal y como debe de ser en una democracia que se precie; como dijo el pasota, una democrassssia que no de por saco, ni es demokkrasssia, ni es ná, y ¡ele, ole, tracatrá!. No es recomendable analizar lo que dicen un cínico o un pasota, ya que en ambos supuestos, se llega a la conclusión, de que tanto el uno como el otro, ven venir a los idiotas desde muy lejos; quizá desde demasiado lejos, la verdad.
Este regocijo nos lo proporcionan unos colectivos feministas o feminazis, y como todo lo feministo, que siempre está más o menos ligado a la Portentosa Progresía, son un ganado nada sospechoso de poseer el menor sentido del humor; sin embargo, el carecer de sentido del humor no les impide tener talentos ocultos para hacernos reir, SIEMPRE QUE SEA SIN QUERER; esto implica que entre estos “talentos ocultos” nunca figuran los que necesita un humorista genuino o profesional.
¿Humoristas?, HOLA, ¿quien los necesita?; “que no vayas de putas, te digo…” “¿Hola?, ¿putero, estás ahí?”

La idea de actuar en contra de los pobres puteros, en vez de contra la trata de blancas o el proxenetismo, no es original; en la Políticamente Correcta Suecia, ir de putas es delito más grave que la violación, siempre que la violada sea ciudadana sueca, y el violador, islámico, o mejor todavía, ISLAMISTA. En ese país son tan políticamente correctos que a los islamistas prefieren llamarlos “refugiados”; son como la Merkel, pero a lo bestia. Además, los medios de comunicación que informan de delitos
cometidos por esa chusma terrorista están amenazados; acusica de Barrrabás, al Infierno irás; sólo cuestión de tiempo que legalicen esta censura. De hecho ya sancionaron, hace un par de años, a un diputado sueco por publicar unas estadísticas sobre las violaciones cometidas por esas etnias terroristas, estadísticas ciertas, pero que el Triburral sueco(?) estimó racistas por el mero hecho de estar publicadas.
“Sin clientes no hay prostitución”…¡TOMA YA!…y sin drogadictos no habría narcotráfico, y sin perroflautas e imbéciles, los coches no vendrían con catalizador, eso tan inútil y caro. Sería impensable, en una sociedad democráticamente idiotizada, actuar contra drogadictos, perroflautas y otros melenudos varios, cafres catalizados, o terroristas moros que violan europeas, pero sí tomarla con los puteros, o contra quienes denuncian tropelías morunas en Escandinavia. El Capo de la Droga, Pablo Escobar, ya echaba la culpa de SU PROPIO narcotráfico a los EEUU, “nación culpable por tener tanto drogadicto”. Si Escobar llega a dedicarse a la trata de blancas, supongo que les habría culpado por “ser un país con mucho PUTERO”.
Con lo que queda demostrado que el argumento de que “hay prostitución porque hay puteros” vale tanto para el Proxenetismo como para el Movimiento Feministo o Feminista. Y de este modo se nos quiere hacer llegar a la conclusión de que “hay putas porque hay puteros, catalizadores porque hay idiotas, drogas porque hay drogadictos, y pistolas porque hay asesinos”; conocidos son los inefables sofismas de la Portentosa Zurdería.
Dice el “Feministo Movimiento Anti-Putero” que los puteros, los pobres, denigran a las trabajadoras sexuales, y las convierten en esclavas sexuales. Opinable, como mínimo, pero no digan que que lo digo yo, que tengo facilidad para decir que donde dije digo, ahora digo Diego.
Lo cierto es que toda esta imaginería esclavista evoca episodios de la Guerra de Secesión que hubo en los Estados Unidos
del Siglo IXX, en los que Abraham Lincoln, el barbudo que abolió la esclavitud, haría de Barbudo Presidente Liberador de Esclavas Sexuales, los Soldados Rebeldes del Sur serían los puteros, mandados por el General Robert Lee, que haría de madame de las casa de lenocinio, equivalentes a los campos de algodón en todo este anacrónico sainete. Y a la ligera decimos que la Portentosa Progresía no nos hace ninguna gracia, ni cuando nos cuentan que otro Barbudo, el Camarada Comandante Fidel Castro, en Cuba también abolió la esclavitud.
Aunque un verdadero humorista hubiera tratado de incorporar alguna RUBIA al video: queda más gracioso