Estas acogedoras y hospitalarias expresiones son muy antiguas en Baleares… y parecía que iban ya cayendo en desuso por parte de la sociedad civil; pero ahora las han vuelto a poner de moda y hecho suyas elementos locales pancatalanistas, fundamentalmente de la extrema zurdería, y algún despistado más, que también por motivos de racista provincianismo, y elitista esnobismo, se apunta al carro de la progresista e intelectualoide zurdería. Y, como blanco favorito de estas xenofóbicas progre-fobias, está la figura del puto forasté,
que tanto puede tratarse del cirujano que opera a corazón abierto en el hospital local,
como la camarera que sirve el té en el bar; el punto en común que ambos tienen, y que también más les delata a la Gestapo de la Inquisición Catalanista: no dominar el LENGUAJE que se habla en Cataluña, y que “ellos” dicen que también se habla, o se DEBE de hablar en Baleares, Valencia, y una parte de Aragón y del Sur de Francia que dicen les pertenece; es un DIALECTO del Provenzal conocido (por “ellos”) como “IDIOMA” Catalán, que es tanto como
llamarle avión a esto del dibujito, y al monigote que lo maneja, piloto; y es que el provincianismo de la zurdería sería hasta divertido, si no fuera o fuese por lo despótico que resulta. Pero por lo visto conocer el LENGUAJE catalán es imprescindible para diferenciar una infusión, como el té, de un trallazo de aguarrás, o ya puestos, para no confundir la válvula mitral con la tricúspide. Y en el caso de la Autonotaifa Balear, el cirujano lo tiene más crudo que la camarera del bar, si su quirófano está en un hospital público; al fin y al cabo, los bares y cafeterías son de propiedad y explotación privadas, al igual que hay universidades PRIVADAS, a las que a sus graduados en medicina, por cierto, no se les permitirá practicar ni ejercer en los hospitales PÚBLICOS de la Autonotaifa Valenciana; quien sabe si por “putos burgueses”, que igual es tan malo ser un puto burgués en Valencia como ser un “puto forasté” en Baleares. Pero ni siquiera el CARACTER PRIVADO de una cafetería ibicenca privó,
al diputado socialista Enric Casanova, “montarle el pollo” a una camarera rumana por el pecado de no entenderle cuando le pidió un té en LENGUAJE catalán. “Vete a tu puto país” le dijo; a la camarera, que sólo trata de ganarse honradamente la vida, “by the way, not like others”, no como “otros”, va el Enrique (seguro que cuando Franco el “valiente Enric” se hacía llamar Enrique) y le dice que se vuelva a su puto país. Y el colmo de colmos el caso de un bombero de Baleares,

en huelga de hambre por las consecuencias (perder la plaza) de no escribir bien los acentos en un examen de LENGUAJE catalán, cosa por lo visto imprescindible para no confundir una caja de cerillas con una lata de gasolina.
Variantes de puto/a forasté (forastero, como en esas pelis del Oeste), son forasterada (gatada, horterada, ordinariez) y puto país (en referencia al país de origen y/o la nacionalidad del sujeto (forasté) que no sabe o no quiere expresarse en LENGUAJE catalán. Por ejemplo, Rumanía, que es un PAÍS REAL miembro de pleno derecho de la Unión Europea, cuyos habitantes tienen libre circulación y acceso a los otros estados miembros de la Unión, incluídos España y sus Autonotaífas más patéticas y pancatalanistas. Pero el Enric este detalle lo ignora, o le da igual, que para eso es de izquierdas y diputado; ¿no sabe con quien está usted hablando…forasté de merda?
RUMANIA (O ESPAÑA) SON TODO LO CONTRARIO QUE ESTO
QUE SON LOS “PAISOS CATALANS” VIRTUALES, IRREALES, O IMAGINARIOS .

HASTA EN LA ONU, EL BEBEDERO DE PATOS MAYOR DEL MUNDO, SABEN ESTO:
“LOS CIUDADANOS DE PAISES INEXISTENTES, O QUE RENUNCIAN A SU VERDADERA PATRIA, TAN SÓLO TIENEN DERECHO AL PASAPORTE DE APÁTRIDA”
(aunque en su mayoría se consideren a si mismos “ciudadanos de mundo”)
seguramente que inducida por nuevas consignas de sus pastores, y quien sabe si por culpa de la “evolución de los mercados” y del clero franquista. Esta relativamente nueva patología se une a su ya
tradicional y conocida cristianofobia; y puede que ambas fobias se complementen entre sí, ya que les suponen, tanto a colectivos cristianos, como a la “tercera edad”, tendencias derechistas.
Observen si no la actitud amenazante de esta caricatura del actor Peter Cushing en su papel de caza vampiros; si bien sostiene la Cruz con la mano izquierda, va limpio y bien vestido con chaqueta y corbata de la época, señal inequívoca de derechismo.
Para despejar dudas, la pistola la sostiene con la derecha, por lo que hasta los niñatos de la progresía pueden percatarse, gracias a sus espabiladas mentes y proverbial astucia, que los zurdos de mano pueden no tener nada que ver con esa zurdería política que tan embelesados los tiene.
Y nunca olvidan el ejemplo de Dolores Ibárruri, la de las pistolas, más conocida como La Pasionaria, colega de Santiago Carrillo, el de Paracuellos del Jarama; una vida entregada a la causa, a “salvar” parias de la tierra, estropeada en sus momentos finales por el arrepentimiento y reconversión al catolicismo; la cercanía de la muerte y las buenas administraciones de un cura de ideología afín, aunque a la hora de la verdad, un cura es siempre un cura, sin duda tuvieron algo que ver, pero los niñatos de la zurdería atribuyen el “lamentable” cambio a la senilidad de su antes modélica heroína.
Así que, gracias a “sus brillante dotes deductivas”, los niñatos llegan a la conclusión de que con la edad nos volvemos cristianos, y por cristianos, franquistas, además de que, si vivimos lo bastante, acabamos todos votando al P.P. ; TODOS menos ellos, muy claro lo tienen los niñatos de la zurdería.