La Obra musical “El Médico”, tras representarse en Madrid, se traslada a Barcelona. (Musical basado en una novela de Noah Gordon, que trata sobre un huérfano europeo que aprende el oficio de médico nada menos que de AVICENA)

– Diferencias entre Medicos y Medio Médicos:
Médico (Completo, Titulado, y Verdadero): sabe perfectamente, y no pone reparos en admitirlo, que quien CONOCE REALMENTE el alcance del dolor, daño, debilidad, y fatiga, es EL PACIENTE QUE PADECE LA DOLENCIA. Por si fuera poco, además el Médico es discreto y se debe al Secreto Profesional.
Medio Médico (sin níngún título sanitario, ni siquiera de camillero) : Cafreñao Ignoramus que diagnostica sobre la marcha, y DICTAMINA la intensidad con la que, según él, TIENEN QUE PADECER el dolor, daño, debilidad, y fatiga, TODOS los presentes y ausentes por él conocidos; naturalmente, tampoco se corta en recetar o recomendar el remedio. Al contrario que el Medico de Verdad, es chismoso, y ante la ausencia de titulación, NO SE DEBE a secreto profesional alguno, ni sabría guardarlo. En la vida real suele ser administrativo, y si trabaja en el sector bancario, podría convertirse en un peligroso híbrido entre Hervé Falcciani y Jorge Javier Vázquez.
Pero el Protagonista de estas Entrañables Fiestas de Cada Año, no es el Médico Completo de ficción de la obra de Gordon, ni de la pélicula y musical posteriores; tampoco se trata de ningún otro Médico Completo, real o imaginario. Hablamos de un personaje o personajillo, por desgracia nada ficticio y demasiado REAL, que comparte protagonismo navideño con Santa Klaus o Papá Noel, Renos Voladores, Aerodinámico Trineo, Forestales Elfos o Gnomos, Luminosos Arbolitos Paganos del Norte, Belenes, Reyes Magos, Corte Inglés, Champán Catatán Catatónico, Turrón el Coyote, que con la crisis es más pequeño que un Lobo, Charcutería Cara, Perfume Anunciado en la Tele, Controles de la “Munipa” y/o de la Degeté para la Multa-Aguinaldo; y de alguna cosa más, que seguro me dejo.
Pero de este sujeto, el MEDIO MÉDICO, no me olvido. El MEDIO MÉDICO, muy a su pesar menos famoso que los demás personajes, reales o imaginarios, de la Navidad, está presente en todas las mesas y reuniones que nos empeñamos en celebrar, sobre todo, pero NO exclusivamente, durante estas Entrañables Fiestas. Y es que el MEDIO MÉDICO no es como Santa Klaus y los Reyes Magos, que se limitan a “actuar” durante estas entrañables fiestas, sino más bien como el Corte Inglés, o el Cava Catatónico, que “actúan” TODO el año.

Bien se puede apostar que toda mesa, reunión, o tertulia, familiar o de compañeros y amigos, compuesta por más de media docena personas, cuenta con un MEDIO MÉDICO pontificando sobre nuestras dolencias, reales o por él imaginadas, y tanto le da si estamos presentes o ausentes en estos Emotivos Eventos, familiares o de compañerismo, que de todos modos acostumbran a ser un Gran Tostón, incluso sin las doctas palabras del MEDIO MÉDICO.
PARADOJA
“Sólo las reuniones en donde esta presente un Medico de Verdad, se libran de la presencia del MEDIO MÉDICO, o al menos de SUS “doctas opiniones” sobre la salud, tanto de presentes como de ausentes.
(sagaz aunque algo cínica observación del poco sociable poeta Joao Camoens do Amonal)
PARADOJA DE PARADOJAS
Y es que al MEDIO MÉDICO le imponen los MÉDICOS VERDADEROS, y ante ellos observa un lacayesco y silencioso respeto; de hecho, el MEDIO MÉDICO es tan lacayesco y lameculos, que cuando se pone enfermo, pasa de ser molesto comensal, a paciente ejemplar.
Todo lo contrario que esta angelical criatura (vídeo)
(Que nos augura unas muy MULLIDAS y confortables Navidades)