“En vandalismos y desmanes
nunca cejan
primitivos ni adanes.
Para buen vasallo
no hay peor gobierno
que el de patán marrullero
y bárbaro ágrafo,
Rojo Miliciano
resentido y salvaje,
que primero le da al gatillo,
y luego al muerto pregunta
QUIEN VA, QUIEN VIVE.
Centinela sin causa ni garita,
que con ese tiro cobarde
ejecuta al transeúnte inocente,
y por igual agota
fuerzas, valor, y munición;
ante un poderoso enemigo,
audaz, valeroso, y valiente,
este tiro fatuo al mártir
es para el cobarde,
ruina, fosa, y perdición”
(Joao Camoens do Amonal, célebre poeta e insurrecto portugués, en su Lamento a los Desmanes Revanchistas del Ayuntamiento de la Capital de España, KarmenaMadrid)
En agosto de 1936, zurdería miliciana de gatillo fácil fusiló cobardemente a 8 carmelitas, desarmados y no contendientes, en Madrid. Hace unos días, el Ayuntamiento de la alcatriz Karmena, de KarmenaMadrid, se llevó “prestada”
la placa que conmemora la “valiente” ejecución de estos beatificados mártires por la fe. Una vez perpetrada la hazaña, consultaron a sus servicios jurídicos, que les indicaron la conveniencia legal de arreglar este nuevo desaguisado; por ejemplo devolviendo la placa a su sitio y a sus legítimos propietarios, ya que es un objeto de propiedad privada situado en un cementerio no menos privado. Pero en su afán revanchista de vengar una antigua derrota de sus correligionarios de aquellos tiempos, emulándolos al amparo de la Ley de Memez Histérica, primero disparan, luego preguntan; ¡PUM!, ¿QUIEN VA, QUIEN VIVE?…
También escudándose en esa Ley para Perdedores Resentidos la zurdería va atacando otros monumentos de la Capital de España(?) KarmenaMadrid y otras ciudades, por su presunto franquismo.
Primero pregunta, luego dispara, que para derribar un monumento al Alférez Provisional de tiempos lejanos no hace falta valor, no es como un nido de ametralladoras, que demanda todo el valor y munición que no se haya gastado fusilando al clero, los mercados, la banca, al franquismo, la burguesía…

EL COBARDE ES SIEMPRE MEZQUINO Y NUNCA JUSTO; EL RIDÍCULO ES SU CASTIGO.
(a mi tío Félix Fernández de Castro y Sánchez de Cueto, Alférez Provisional, fallecido por heridas recibidas en el frente, QEPD ¡arriba España! )