
Si no había viento, en tiempos de Calderón de la Barca, que NO conocía la máquina de vapor, lo único que quedaba era permanecer quieto o remar; remar, si es que de verdad había que ir a alguna parte, premisa falsa la mayor parte de las veces. Pero si se rema por remar, al ocasional observador le puede parecer que se está ocupado yendo a algún lado…

Dos titulares, provincianos y de provincias, de la prensa local, que nos saltan con que las Autonotaifas tienen aguas marítimas burrisdiccionales, y no contentas con ello, cada una tiene su propia armada de guerra para disputarlas y arrebatárselas unas a otras; reyertas verduleras, pero en la Mar Salá, olé, olé, tracatrá.

Cabrera, isla principal de este parque natural compuesto por un grupo de pequeñas islas, que forman parte de las Baleares, da nombre a este conjunto marítimo-terrestre; también conocen el lugar como Archipiélago de Cabrera, que administrativamente pertenece al término municipal de Palma, de Mallorca cuando Franco. Para el despiste, por lo menos hay tres o cuatro municipios, también costeros, más próximos a Cabrera que el de Palma, de Mallorca cuando la Dictadura, con lo que la confusión está servida y garantizada.
Cabrera
isla de titularidad privada a nombre de Sebastián Feliu de Cabrera Quadreny, o herederos, estuvo a cargo del Ministerio de la Guerra, luego de Defensa; el Ejército
mantenía una pequeña guarnición en la isla, y periódicamente realizaba maniobras, prácticas de tiro de artillería las más comunes, protestadas, tímidamente al principio, por ecologistas y otros molestos melenudos varios que hoy día, gracias a la DemoCaCa, ostentan cargos, electos o designados, en las Innumerables Instituciones que se supone tienen que procurarnos, a los contribuyentes, un mínimo de Limpieza y Orden; y así nos va.

Actualmente el archipiélago es oficialmente otro Parque Natural más del Estado Español, administrado por una especie de conglomerado, pupurri tutifruti local, compuesto mayormente por políticos y ecologistas más o menos Progresistas, y/o de Portensa Zurdería. Los cañones se han marchado, pero Cabrera está a salvo; porque los cañones siempre pueden volver; ¿por qué, si no?, ¿por los melenudos?, pues sí que…
menos mal que Martín, el Pescador, vigila el kiosko por su cuenta: ¡ARMADA ANDALUZA A LA VISTA!, da la alarma Pájaro Pescador.
Y lo que Martín ve, el Govern Balear, el Melenudo Mesías, y Diario Última Hora-Mallorca, también lo ven. Nada menos que tres ojos, Ojo Avizor, Ojo Clínico, y hasta Ojo de Cristal, TODO lo observan y TODO lo ven; si luego de NADA se percatan, es otro cantar de cantares, lo que nos lleva de nuevo a nuestro(?) particular mesiánico mesías de andar por casa.
Y lo seguro es que el Mesías de la Autonotaifa algo ha visto, puesto que se ha puesto un disfraz de Almirante; la flota en sí, ya se la proveerá la República de Catatonia, si Madrid no se la ha hundido en el Estanque del Retiro, o Lago de la Casa de Campo.
España-Nación, y NO SUS AUTONOTAIFAS, tiene el reconocimiento legal e internacional del espacio aéreo y aguas juridiccionales propios, pero la Autonotaifa Balear no por ello se corta, y amplía por su cuenta DIEZ VECES el tamaño del Parque Natural de Cabrera, marítimo en un 99%, y por ello invadiendo aguas españolas y quien sabe si también internacionales. Es conocido, hasta por los más garrulos, que hay convenios entre los países, sobre todo de la “Unión” Europea, que afectan a sus aguas burrisdiccionales, o parte de ellas, principalmente en asuntos de pesca.
En aguas españolas, todas las Autonotaifas tienen los mismos derechos, y la circulación en los mares españoles, en principio y por principio, está abierta a TODAS las embarcaciones matriculadas en España; lo mismo rige para la pesca u otras actividades navales, y de haber restricciones, estas serían iguales para todos los españoles.
“Iguales para todos”, y los más perjudicados por esta ampliación del Parque Natural de Cabrera, hoy por hoy, serían quienes más faenan en aguas de Cabrera, casualmente pescadores cuyos barcos tienen base en Andalucía, la famosa y temida “Flota Andaluza”, según las catalanistas autoridades y cierta prensa afín a estas. El Gobierno se ha limitado a decirles a los Autonotáificos de la Portensa que en Baleares goMierda, que sí, que mucho parque natural, y muy bonito, pero que primero se pongan de acuerdo con los únicos que de verdad y honradamente se ganan la vida en Cabrera, casualmente pescadores de otra Autonotaifa, quizá porque los locales prefieran no pescar, o pescar en otro sitio como el Cabo de Gata, España, por ejemplo, lo que sería perfectamente legal puesto que también son mares españoles.
Las restricciones pesqueras en un parque natural marítimo son tantas, que en la práctica hacen imposible esta actividad. En cambio, en Cabrera, la Portentosa Progresía a cargo del parque, podría seguir tomando el sol, clasificando pajarracos, y molestando visitantes.

“Alístense en el Oleaje” (libre a un hombre para que luche en el mar), dice este poster de reclutamiento, por si sirve de algo.
Pero ante la amenaza de la Armada de Guerra Andaluza, dicen que oportunamente avistada por el Pajarraco Martín, el Pescador, no queda otra que preparase para una patética, épica, larga, y cruenta guerra naval contra otra Autonotaifa.
Siempre es más fácil expoliar ánforas romanas de los pecios, que pescar honradamente peces en la mar salada…