Cuestión de tiempo,
no era más que eso.
Al fin llegó,
tarde, pero llegó.
Contritos golpes de pecho
tardíos y falsos arrepentimientos
DE
Pigmeos mentales,
enanos espirituales,
frívolos cainitas,
aforados caníbales
obsequioso hipócritas,
QUE
cual ratas a nave náufraga,
a los suyos abandonan,
cobardes compañeros.
Y
Otros carroñeros,
a sus poltronas recién llegados,
dogmáticos fariseos,
contra la corrupción
PREDICAN
estos falsos combatientes,
blanqueados sepulcros
por dentro podridos.
Y PARA
MAL DISIMULADA ALEGRÍA
la de los descamisados advenedizos,
niñatos de académica chulería,
de dudosos parias de la tierra,
en realidad delincuentes,
se proclaman protectores
y arrogados representantes,
pedantes correctores
de imaginarias desigualdades
y por ellos mismos,
fabricadas injusticias sociales
en nefastos pupitres
e inmundas aulas,
tropelías todas inventadas,
por niñatos insurgentes
no importa si…
CON RESULTADO DE MUERTE
no importa si…
SE ES CULPABLE O INOCENTE
Cuestión de tiempo,
nada más que eso,
cuestión de tiempo,
sólo eso,
cuestión de tiempo.
El luctuoso hecho,
los unos con hipocresía acogido,
los otros con académico
y patán regocijo recibido,
rufián alegría
hija de odios y resentimientos.
Cuestión de tiempo…
