No sé porqué, pero cada vez me caen mejor los cátedros progretas, incluso los lejanos, como este de la British Columbia University, que está nada menos que en Vancouver, Canadá; el brazo de la Complutense es largo…
…pues con tan solo media docena más de cátedros como Seth Wynes, ni la lejanía podría librar, a la desdichada BRUTISH Columbia University,
de convertirse en una Bona Fide Franquicia de la Complutense de Madrid, con sus Niñatos de la Portensa Zurdería pegados a subvencionados pupitres; eso cuando no les dar por asaltar capillas católicas de la gente normal.
Conocida es la querencia de la Portentosa Zurdería hacia el Movimiento Ecológico, y su asunción, que va más allá de la mera aceptación, del Dogma del Cambio Climático, que señala al hombre como único, o como mínimo, principal responsable de dicho cambio, que ahora mismo, según parece, consiste en el “Calentamiento Global que hay por Culpa de los Coches”; ya sabe usted, si los hielos polares se funden, es porque a don Rodrigo se le ha ocurrido sacar el Datsun del garaje.
Pero claro, todo esto, dicho así parece frívolo y simplista, aunque el Dogma del Cambio Climático no dé para mucho más, dada su falta de fundamento y seriedad; comprensible, ya que su propósito no va más allá que el de servir de excusa para meternos al Estado por Todas Partes, con las correspondientes normativas, lavativas, impuestos, tasas, multas, y sanciones.
Y resulta que los de la British (BRUTISH) Columbia, con su cátedro Seth Wynes al frente, no pueden decir simplemente que “el Peugeot de Monseiur Dupont se está cargando los casquetes polares”. Si quieren aparentar Complutense Rigor Académico, tienen que añadir “paja”, con números, y decorativos gráficos de bonitos colorines, a sus publicaciones pedagógico/pedantes de “investigación”.

Mientras allá van unas sugerencias “personales y voluntarias” para quienes quieran evitar el Calentamiento Global, o lo que sea; “personales y voluntarias” (personal choices to reduce your contribution to climate change) es una manera de decir que la intención final es la de que el estado nos obligue a tomar TODAS estas medidas y alguna más; personalmente y a todos y cada uno de nosotros, sobre todo a los que, para empezar, no creemos en toda esa pendejada liberticida.
De izquierda a derecha, y de menor a mayor impacto, en el gráfico ese tan mono de arriba se nos “sugieren” estas medidas: cambiar bombillas (por las que cada dos por tres sacan al mercado),
secar la ropa tendiéndola (fuera secadoras, vivan las pinzas), reciclar la basura (cómo no), lavar con agua fría (“efectiva” para quitar la grasa), reemplazar (coche) convencional por híbrido (prueben),
vuélvete vegetariano (o feminazi vegana), cambia el (coche) ya híbrido por uno totalmente eléctrico (conectado con cable muuuuy largo, llega muuuuy lejos), compra “energia verde” (pinta de verde al Amperio), evita UN vuelo transoceánico (nadar es sano),
al (coche) eléctrico cámbialo por una bici (más gilipollas tu alcalde /alcatriz, mas feliz lo/la harás), ten UN hijo menos (y cuéntalos, sobre todo cuéntalos, con suerte empezarás a cobrar la pensión en el año 2085).
TODO ESE BRUTISH COLUMBIA NO LES LIBRARÁ DE LA PRECEPTIVA PATADA EN LOS “DING DING”