“Theresa May DUPLICARÁ el impuesto a los empresarios que contraten extranjeros” (prensa)
En la foto superior, Theresa May, que bien podría ser un poco mas normal, y llamarse Teresa Mayo, nos muestra como otea preocupada el horizonte, con ambos ojos, el clínico y el avizor, buscando en la Gran Brexitania trabajadores nativos con voluntad de trabajar y/o aprender a trabajar en serio. En la foto de abajo, el porqué de su justificada preocupación:
Porque “una cosa es predicar y otra, muy distinta, es dar trigo” (del refranero) y porque, si bien es cierto que “más vale estar solo que mal acompañado” (también del refranero), no es menos cierto que esto ultimo, la parte de “estar solo”, requiere la condición de podérselo uno permitir; a estas alturas mucha gente, y no sólo en Gran Brexitania, considera la pertenencia a la “Unión” Europea estar en mala compañía, pero siempre un mal menor en comparación con la alternativa de una peor planificada salida. Gran Brexitania, debido a su no adhesión al Euro, con una moneda propia (la libra) fuerte (de momento), ha tenido y tiene más fácil escaparse de la “Unión”, desde luego mejor que la mayoría de otros países socios o miembros, demasiado lastrados por la adopción del Euro como moneda oficial y única; asimismo la pertenencia de los brexitanos a la Commonwealth también les es, en teoría, de alguna ayuda para librarse de Bruselas.
Pero el gran problema de Gran Brexitania, con el impuesto revolucionario inventado por Theresa May, que hasta para el nombre es rara, es el de encontrar una fuerza laboral autóctona, a la que los elegantes y finos preferimos llamar con el eufemismo de “Recursos Humanos”, los famosos erre erre hache hache (RRHH), para los amigos.
(Busquen en la foto, a ver si encuentran algún “recurso humano” por ahí). Gravando las empresas Brexitánicas, por tener empleados extranjeros, lo único que se conseguirá es hacerlas (todavía) más inviables; ante la falta de “Recursos Humanos” (ver foto, otra vez) en el país, se verán obligadas a cerrar y/o emigrar. Impuestos y aranceles tienen ese efecto cuando no hay materia prima, y tan “materia prima” es el “Recurso Humano” como la Papaya, a la hora de elaborar mermelada, por poner una graciosa verbigracia de la mías.
Y aunque, de momento, la “City dé una imagen de seriedad y solvencia, prácticamente confinada al distrito financiero de Londres, hay sospechas de que ahí, lo que realmente se “produce” es humo especulativo. En cuanto a la respetabilidad y solidez de este “financial asset or whatsoever bullshit”, los del Barclays Bank todavía se consideran, ellos y la “City”, pese a la salida de la “Unión”, el “pulmón financiero de Europa”, que “durará lo que dure, si es que interesa que dure”.
Unos, los menos, dicen que trabajan en las “altas finanzas”, humo, ya saben, “fumando espero al primo que pique”. Otros pocos trabajan de verdad y bien, pero en el extranjero; suelen hacerlo en países de la “Unión” Europea, a saber qué será de ellos, que no tienen culpa de nada, muy al contrario, por la salida. Y una mayoría, la Nueva y no tan Nueva Ola, que con tal de no trabajar prefiere el trapicheo, como metérsela doblada a la compañía de seguros, o tirarse desde un balcón en Magaluf; al Estado Brexitánico le sale más a cuenta mandar estos elementos a Magaluf que meterlos en chirona.
En cualquier país de mundo, un impuesto por tener trabajadores extranjeros hace menos competitivas las empresas y acaba creando paro; en Brexitania las hace también impracticables pero sin crear paro, porque los brexitánicos ya están y cobran del paro, gracias a…los trabajadores extranjeros.
HELLO, ANYONE OUT THERE, READY FOR AN HONEST JOB?; (help me please,???)







