“Sa Monja l’encen, es Frare l’apaga”; decimos en Mallorca
Verano: “Santa Margarita (la Monja), lo enciende…”
“…San Bernardo, (el Fraile) lo apaga”.
Calor abrasador, Forestal Ardor, otra Margarita, la No Santa Marganistra de Robles ya Quemados, soltando y/o reteniendo su UME particular, siglas que tanto valen para Unidad Militar de Emergencias como para Unidad de Manguerazos Emergentes, y a todas estas, con las Autonotaifas pisándose la MANGUERA unas a otras, tal y como YO, EL SÁNCHEZ, os he pisoteado, mientras de la Mareta, con el Falcon gasolina gasto, y a mi antojo voy y vengo, y pido a la Opopanolis un Pacto de Estado para afrontar el Cambio Climático y dejar las luchas (puro tongo) partidistas. ¿Y la UCO?; ¡ah caray!, la UCO registrando la Casa del Pueblo, la del Tonto del Ídem, y la del Señor Alcalde en busca de mecheros, cerillas, y encendedores, que a costa de bosques, impregan los aires de España con Fragancias a Sanchezquina Chamusquina. Casi todos los veranos, a finales de Agosto o principios de Septiembre llegan Tormentas de Verano que humedecen la tierra, refrescan el ambiente, y apagan los Fuegos Forestales, un pretexto más para el Calentón Global del SÁNCHEZ; son las famosas Tormentas de San Bernardo de Mallorca, que más o menos ocurren sobre el 20 de Agosto, y algunos años incluso exactamente en ese mismo día.
El Motivo del Barril que San Bernardo lleva al cuello es para no depender de tanta DESCOORDINACIÓN BOMBERIL, sobre la que avisaba Sacha Distel en Ritmo de Samba:
NOTA PARA PRINCIPIANTES: en una escala terrestre, y a afectos de cálculo, podemos considerar la velocidad de la luz como instantánea, y la del sonido, la que tiene normalmente a nivel del mar, unos 333 metros por segundo; y así podemos conocer aproximadamente la distancia a la que ha caído un rayo, contando los segundos transcurridos entre el resplandor y el ruido del trueno. Cada segundo nos indicará una distancia de 333 metros, y cada 3 segundos un kilómetro; todo lo que sea menos de un segundo está DEMASIADO CERCA.
(A falta de cronómetro, el truco de contar los segundos en voz alta, “miluno” “mildos” “miltres”, o bien “cerouno” “cerodos” “cerotres” es bastante válido, si uno no es tartamudo ni demasiado asustadizo)
TORMENTAS TORMENTOSAS
(atormentados temerosos de celestiales electricidades)
Rayos, relámpagos, y centellas, son Kilovatios y Amperios de Naturaleza Divina caídos del Cielo. (Joao Camoens do Amonal, poeta que resulta algo sombrío bajo nocturnos nubarrones negros)
Moncloaca Palace, tempestuosa noche, Conejo de Ministras y Pétreos Convidados reunidos en torno al oKupa Falconeti; y todos con Apropiada Inquietud de Tormentosos Semovientes.
(Truenos aún lejanos resuenan en la oscuridad)
(distancia10.000 metros, y acercándose)
-El Falconeti, a nadie en particular: “¿no os parecen cañonazos esos truenos?”.
-El Romeva, uno de los Convidados de Piedra: “Fijo son F 18 del Imperio Español, rumbo a la República de Catatonia para uno de sus fascistas ataques; ahora me chivo a Bruselas: ¡EUROPEDOS SOCORROOO!”
-La Marganistra Robles, Titular de Defensa: “Romeva tranquilo, que estamos entre amigos para montarnos un tongo todos nosotros”.
-El Romeva: ¿Tongo o el Tango de la Cumparsita?; la Marganistra: “la Comparsa será tu Mamá”.
-Monserrate, el Abate: “haiga paz hermanos”; Félix Lope de Vega: “haiga, haiga; tu aprende a hablar Español, renegado Klingon Meapilas”.
–El Falconeti: “no se preocupen, tengo un Doctorado en Tempestuosos Eventos, por una tesis copiada al mismísimo Mariano Medina, y os garantizo que esto pasará.
–El Donald Trump, escojonándose: “so much for Climate Change!” (en cristiano, ¡toma ya Cambio Climático!)
(Y de repente…)
¡BRROOOOM! (¡otiá)
ti
Una Luz Cegadora iluminó los Jardines Palaciegos y el interior de la Sala donde estaban el oKupa Falconeti, su Conejo de Ministras, y Lustrosos Convidados de Carne y Hueso unos, y de Piedra otros. Patéticos Semovientes guareciéndose del Inclemente Tiempo; bajo techo de palacio, eso sí.
(Semovientes observando atentos una Evolución Tempestuosa)
A esta Luz Celestial le siguió enseguida, más o menos en”cero uno” “cero dos…” segundos, el Magno Trueno Ensordecedor; el Divino Kilovatio probablemente había caído a medio kilómetro.
-El Concertinas, Titular de Interioridades, ya informado por el mismo Falconeti de que el Falconeti también era Doctor de estos Lumínicos Estruendos, muy nervioso preguntó al Docto Okupa Semoviente y Presidente (ya se habrán dado cuenta de que nos referimos al Falconeti) por su opinión sobre este Franquista Temporal que les agobiaba a todos; porque si algo agobia tiene que ser franquista, ¿no?; ¿ein?.
-El Concertinas, al oKupa: “¿Parará Papá?”; el Falconeti: “Parará Pachín”. Y sin perder el ritmo así siguió la cosa, porque al Concertinas se le había puesto la histeria en modo automático, y el Falconeti, para no ser menos, le contestaba cada vez lo mismo; ¿parará Papá?-parará Pachín-¿parará Papá?-parará Pachín…
(Y claro, el Conejo de las Ministras y Convidados, se unieron en un coro)
-El Falconeti, Marga, ¿no estará la artillería bombardeando Mi Moncloaca?
-La Marganistra: No creo, había un tío por aquí cerca al lado de un cañón o una especie de tubo grande, sabes que no entiendo mucho de estas cosas, con cara de mala leche y que llevaba un mono azulfeo y raro, sin galones ni estrellas, tampoco es que sea yo capaz de distinguir los rangos por las insignias del uniforme, y lo destiné a Malí, que creo que está por África, parece que los franceses nos pidieron que mandáramos tropas ahí, no recuerdo bien; como de eso hace más de una semana, tendré que preguntárselo a alguno del ministerio.
El Falconeti: era el fontanero, seguro; pero hiciste bien Marga, porque ¿y si hubiera sido un capitán?; porque esos pueden tener mando directo en alguna batería o compañía…. ¿y la Brunete?, está por aquí cerca y los tanques tienen un cañón muy grande y malote.
La Marganistra: Soy muy lista, a esos tanques, cuando nuestro, y más tuyo que nuestro, Conejo se reune, les quito las llaves de contacto, y me las guardo en el bolso; así ya no se nos pueden echar encima a las Fuerzas Democráticas Electas por los Parias de la Tierra.
(abajo, la Marganistra dándoselas de lista en actitud marcial)
-El Alphonse François de Sade, Marqués de Sade: Marga, ¿puedo llamarte Marga, Señora Marganistra?; Marga, supongo que tienes tantas llaves como tanques, porque si no es así, alguno, o mas de uno nos puede producir un delicioso sufrimiento.
-Justine(*), la Recatada y Mancillada Doncella: Y a mi que me parta un rayo como en París.
-La Marganistra: ¡Otiá!, pues no había caído, puedo contar llaves, pero sin saber cuantos tanques hay…¡BUAAA! sniff, sniff (estamos jodidos)
-Justine: Yo si que estoy jodida, otra vez me tiene que partir un rayo, y encima me va a pasar por encima un tanque que has dejado suelto por tonta.
-Marques de Sade, ya te gustaría Justine, ya te gustaría; tu curriculum, lo admitas o no, dice que te va la marcha.
-El Donald Trump: Well, if THIS Storm is caused by The Global Warning, Global Warming is fun, and mustn’t be stopped. (en cristiano viene a decir que si estas tempestades tan divertidas son culpa del Calentamiento Global, ¡viva el Calentamiento Global!)
EPÍLOGO
No hubo ataque de tanques a la Moncloaca porque el Mando (cadena de mando) así lo decidió, ni el tan temido por Romeva de aviones F 18 a Catatonia, ya que los propios sepaRatas bien se encargaron de destruir, incendiar, saquear, y sabotear calles, industrias, aeropuertos, y otras infraestructuras de comunicación, sin necesidad de ayuda de la “aviación imperialista”. Al Concertinas se le pasó el susto hasta el punto de pedir a “sus” antidisturbios abstenerse de usar botes de humo y pelotas de goma contra los sepaRatas, aunque sean atacados. El lujo de la defensa es sólo para los Mossos de las Cuadras de la Autonotaifa.
La Marganistra de Defensa extravió el bolso con las llaves, pero no fue problema, porque no servían para poner blindados en marcha, sino para abrir las taquillas del gimnasio; gimnasio suyo, al que la Ministriz acudía. Seguramente que por mal asesorada, confundió estas llaves con las de los tanques de la División Acorazada Brunete. Al fontanero de Moncloaca Palace, que el Día de la Tormenta mandó la Marganistra al exilio militar en Mali, lo devolvieron enseguida a España, ya que se percataron de su condición de civil, además de que por escasear el agua, muy pocos grifos había para arreglar; no obstante, confirmó que la Marganistra tenía razón, pues Mali ESTÁ en África. Ningún rayo recibió Moncloaca Palace, ningún rayo tampoco la pobre Justine del Marqués de Sade, que volvió dócil con el Marques a donde sea que residieran; el Marqués Altivo, la Mancillada Doncella Justine siguiéndole sumisa con la mirada baja. Fray Monserrrate, el Abate, partió hacia el Vaticano para solicitar y/o exigir la Canonización de San Lluis Companys. Donald Trump se marchó a la Casa Blanca en cuanto se le pasó la risa y contó a todo el mundo lo que da de sí el Calentón Global Globalizado con sus Divertidas Tormentas. Lope de Vega escribió el mejor sainete de su vida. En cuanto al oKupa Falconeti, cuando pasó el Temporal, se pasó la noche en blanco buscando en vano el Arco Iris; por diplomático consejo del Ingrávido Duquetrosnauta, que entiende esto de buscar el Arco Iris a oscuras, se acostó al amanecer.
(*) Justine fue la protagonista de la novela del mismo titulo del Marqués de Sade. Empeñada en llevar una vida virtuosa, pasó la mayor parte de su vida soportando hambre y vejaciones, violaciones sexuales incluidas. Cuando al final, recogida por su viciosa hermana, feliz y prospera pese a su vida amoral, parece que va a encontrar la paz espiritual y material, un RAYO le parte, como desatino final, y despedida, del Destino.
Tras la Tormenta viene la Calma, y todo continúa como siempre.
Pero aquí vuelvo, volviera, volviese, o “volvido”. “Volvido”, o he vuelto, y de paso lo quiero vuelta y media, pero no muy hecho, por favor; y, ¿a quien tenemos esta vez en la parrilla?…pues esta vez le toca al saxofonista en prácticas.
Era la tarde del pasado sábado, y estaba este servidor intentando ver una peli en la tele, y/o quedarse dormido para una buena siesta, cuan de repente, desde un sitio indeterminado pero cercano, comenzó a sonar un descontrolado e infernal saxófono. Y uno no estaba de humor ni por la labor de escuchar a un músico en prácticas; no después de como empezó el sábado, cuando temprano por la mañana nos encontramos el garaje inundado a causa de las últimas
lluvias caídas en la Isla. Los coches no habían sufrido daños, pero no podíamos acceder a ellos. La lluvia de fin de verano ha sido prematura este año, normalmente estas tormentas de verano se esperan para el 20 de Agosto, San Bernardo, en adelante; el 15, día de la Asunción es muy pronto. Toma estadísticas, total, para cuando el electricista (en fiesta de guardar) arregló la bomba de achique, era ya la hora del papeo y no del paseo, lo que significaba para mí el tener que calentarme antes la tortilla de patatas hecha que venden en el Mercadona. Pese al mal fario con que el día había comenzado, me las arreglé para dar la vuelta a la tortilla sin que se cayera, y, ya caliente por los dos lados,
me la pude almorzar sin más ni mayores incidentes o desgracias. Como este sábado, dia de la Asunción y fiesta de guardar, estaba ya escabechado, decidí no tentar más a la mala suerte y pasar el resto del día sin salir de casa, sano y salvo en lo posible, y siempre dentro de un orden. Además, el lunes tenía revisión del marcapasos, o sea que este finde tocaba tranquilidad, ya sólo faltaba cargarme el artefacto a base de más cabreos; con la mañana parecía haber tenido bastante dosis de estos últimos, casi me olvido mencionar que el electricista, que acudió en fiesta de guardar, La Asunción,
cortó accidentalmente, o tuvo que cortar por necesidad, durante una hora el agua a la finca; las explicaciones no las entendí del todo, ya que de idas y venidas de vatios y amperios poco entiendo.
Y en esas estaba, prometiéndome una tranquila tarde de siesta y tele, cuando, ¡zas! de repente…
(podéis empezar a escuchar el video tras el minuto 1:50, para daros una idea de como sonaba aquello)
…el desconocido saxofonista empezó atacando, y nunca mejor dicho lo de atacar, La Cucaracha. Ejecutó la melodía durante una media hora, y cuando digo que la ejecutó lo digo en el más revolucionario y mexicano de los sentidos; y no contento, tras fusilar a la pobre cucaracha, pasó a continuación a arremeter con la escala de notas, al derecho y del revés, y tras una hora de eso, nos obsequió otra vez con La Cucaracha (que le habrá hecho el bicho al tío, es un misterio) y otras músicas(?) irreconocibles la mayoría. Terminó, como al anochecer, asaltando el Adagio de Albinoni, pero no estoy muy seguro. Luego se hizo el silencio…vino y pasó el Domingo, luego el Lunes, estamos a casi medio Martes, y nada; se habrá marchado para no volver, el marcapasos y
y el adagio, bien, gracias. No todo está perdido en el Mundo.