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Ayuso, Banda Criminal, Banda del Sáncchez, El Sánchez, Independencia de Cataluña, Mal Perder del Energúmeno,,, Niñatos podemitas, Portentosa Zurdería

Extremistas Magistrales Maestros; su consigna, más Pancartas y menos Libros.

Esta GENTUZA sin IDEAS ni IDEALES, pero con IDEOLOGÍA, se rige REPITIENDO CONSIGNAS, y la de MÁS PANCARTAS, MENOS LIBROS corresponde al Gremio del Rogelio Magistral Magisterio, cuyos ENERGÚMENOS el Domingo estaban con sus Pancartas y Megáfonos en otro sitio, para otras putadas de las suyas frente y contra la Consejería de Educación, cuando se enteraron de que la Presidenta de Madrid Comunidad estaba asistiendo a un acto, que no tenía nada que ver, en la Cámara de Comercio.

Los Energúmenos del Mal Perder, representantes de una MINORÍA de Docentes, SITIARON la Cámara de Comercio, y RETUVIERON POR LA FUERZA a la Presidenta Isabel Díaz Ayuso durante 40 (cuarenta) minutos; el vandálico ataque no fue más que un anticipo de la amenaza de QUEMAR LAS CALLES, o de que “NO HABRÁ PAZ EN LA CIUDAD”, en Venganza de verse obligados a CONVOCAR ELECCIONES con el RIESGO DE PERDERLAS, pese a las Trileras Tretas del SÁNCHEZ.

Los Pancartistas llevaron a cabo la HAZAÑA con el pretexto de mejoras laborales, falsa excusa que ignora el hecho de que ANTES habían firmado, DE BUEN GRADO, el Convenio Colectivo, ahora mismo Vigente, con MADRID.

Ante la alarma por las ALGARADAS, acudieron los Antidisturbios, que al verse atacados por “los pacíficos manifestantes”, emplearon escudos, porras, y alguna que otra pelota de goma; ahora mismo, el Concertinas, a petición de SU Delegado de GoMierdo, estudia abrir expedientes a estos policías.

Acertó de lleno Ayuso al decir que todos esos TIENEN MAL PERDER; sin ir más lejos, en este Blog se ha mencionado más de una vez el MAL PERDER DEL ENERGÚMENO.
Y ha terminado con la paz de los ciudadanos, precisamente ahora que se habla de tener paz mental y la salud mental, pues este tipo de personas son unos auténticos ladrones del bienestar y de la paz, que no quieren que la gente sea feliz, ni siquiera los de su propio bando. Sinvergüenzas.