…de las de verdad, de las que se hacían en el Ejército del Aire utilizando un avión precioso como este 
biplano biplaza Bucker 131 Jungman. Estos biplazas son de carlinga abierta, y en 1965 no tenían radio ni mucho menos transponder; el avión, que disponía de doble mando, cuando volaba con un sólo ocupante- piloto, por cuestiones de centro gravedad este ocupaba la plaza trasera, que disponía de instrumentación más completa y de frenos independientes para cada una de las ruedas principales ; la plaza delantera estaba reservada para pasajero, copiloto, o para el profesor de vuelo. Y el profesor de vuelo, cuando lo estimaba oportuno, era el que daba la suelta al alumno.
Típicamente en la Aviación Militar, el profesor disponía, desde su carlinga delantera de la Bucker, de una especie de megáfono de tubos de aire por el que hablaba al alumno, que le oía y escuchaba (por la cuenta que le traía) por unos auriculares conectados directamente a estos tubos, de manera que el profesor hablaba y el alumno escuchaba sin poder contestar. Un sistema que tenía la ventaja de que para volar bien había que poner atención…al profesor, ciertamente, pero mucho mas
al avión, lo primero que había que aprender es que el avión habla, y uno como la Bucker, un biplano muy sensible, mucho más; aunque quizá sería más correcta la expresión “dice cosas” o ” transmite sensaciones”, pero todo esto va mucho más allá de la semántica.
La suelta consiste en dejar que el alumno (desde ese momento, técnicamente EX -alumno) vuele sólo en el avión por primera vez. Ese primer vuelo solo es el que te convierte, de verdad, en piloto: te las tienes que apañar tu mismo. Luego vienen otras sueltas, en otro tipo de aviones, pero la mágica es la primera.
Y la suelta en la Bucker era particularmente mágica, la memoria de ese día, hace ya cincuenta años, es tan nítida como si hubiera sido ayer, también cayó en Martes, aquel 17 de Febrero de 1965…un día frio pero soleado de invierno, sin una sola turbulencia, una de esas mañanas, casi al mediodía, en las que el avión va casi solo, pero eso ya lo aprendería después, lo de los días de buen vuelo de invierno, sin las turbulencias que el calor veraniego crea hacia el mediodía…
Y con doce horas de vuelo, y un par de barrenas de práctica, la suelta de este día consistió en una o dos vueltas al aeródromo, haciendo doble mando para practicar aterrizajes, y en una de esas el profesor me puso a prueba en un despegue atrasando poco a poco el mando de gases, robando potencia al motor, para ver si me daba cuenta, desde mi carlinga de atrás no podía ver lo que hacía él en la suya, pero sí notarlo, y lo noté inmediatamente, por lo que empujé los gases a tope, estábamos en esa fase del despegue en la que necesitas el motor a fondo, aquel hombre no se andaba con ostias cuando hacía estas bromas para ponerle a uno a prueba…y le gustó lo que vio, ya que tras aterrizar, me hizo volver a cabecera, indicándome que no parara el motor ni que pidiera calzos, que aguantara así, el motor al ralentí, con los frenos.
Y procedió a la ceremonia de salir de su carlinga llevándose su paracaídas y mis auriculares, atando sus atalajes (cinturón de cuatro puntos) de modo que no trabaran sus mandos, que estaban directamente conectados con los míos, si los atalajes se enredan en los mandos de una carlinga, a la otra también se le traban. Y ya hecho esto se bajó y me dijo que entrara en la “pista” (era una explanada de tierra y piedras con la poca hierba que no se hubiesen comido las ovejas) y despegara cuando el tráfico lo permitiera. Ya dije que no había radio. Ni falta…
Y así lo hice, enfilado el avión contra el viento, libre de otro tráfico, metí motor despacio hasta el fondo y…

… tras una carrera muy corta, la mas corta que había visto, el avión se fue al aire con muchas ganas, como un cohete; sin el peso de otro adulto, estos biplanos de tan sólo 600 kilos se transforman en otro aparato mucho más ágil; recuperado de esta agradable sorpresa, procedí a hacer mi primer circuito de tomas y despegues, por lo que reduje motor enseguida, ya que mucho antes de lo habitual obtuve velocidad y altura; esto, unido al ruido del viento, muy fuerte por carecer de auriculares, un estruendo que casi tapa el ruido del motor, hacía que, además de un vuelo de suelta, pareciese el estreno de otro tipo de avión mas potente; de hecho, hasta que reduje gases para aterrizar, creía que el motor no se oía en absoluto, pero resultó que sí, que el Elizalde
toma parte en todo el jaleo. Abajo, los almendros granadinos florecían blancos, y entre los blancos había un árbol rosado que luego me explicaron que debía de tratarse de un cerezo. Tras este primer cortísimo despegue, y dos virajes a la izquierda, para permanecer en el circuito del aeródromo, sobre Armilla y rumbo a la cercana Granada capital, establecí potencia, velocidad y altura de crucero; y comprobé que, efectivamente, a ese avión que parecía distinto lo volaba yo solo…cuando estás en clase de doble mando, con las carlingas en tándem y separadas, siempre hay dudas sobre quien hace exactamente qué, no sé si me explico…este arte-placer de volar consiste en un 90% de sensaciones, y a la alegría y felicidad que produce una suelta se le une una pasajera sensación irreal, casi onírica, de incredulidad.
Pero no hay demasiado tiempo para ensimismamientos ni contemplaciónes bucólicas, el circuito es corto, y el avión más lento corre mucho…el avión que va delante ya enfila la pista y esta a mi izquierda, a una distancia segura; cuando nos crucemos del todo iniciaré mi viraje a la izquierda sin perderlo de vista, vigilaré ese y cualquier otro posible avión, y me “timaré” con la pista durante el viraje que me llevará a la senda de planeo y a mi primer aterrizaje solo propiamente dicho; ya casi estoy, motor al ralentí y mucho cuidado con los cables que acechan en cabecera, cables de alta y baja tensión, de telefonía, de alumbrado, del tranvía, habían tranvías en 1965, dejo atrás los cables, compruebo otra vez la velocidad, velocidad ajustada, altura, 10 metros y bajando…”veo tierra”, gases siguen atrás atrás y recojo sin dejar que suba, ya no tiene impuso, ya no puede subir, voy paralelo al suelo, casi tocándolo y flotando ya en posición de tres puntos, toco,
ya toco… en el suelo ya casi estamos, noto el suelo, ya ruedo, buena toma de tierra, perfecta primera toma de tierra, yo mismo no me lo creo, y otra vez gas a fondo, corrigiendo par motor, otra vez en el aire para otro circuito y otra toma…hasta completar la maniobra dos o tres veces más.
Celebraciones y felicitaciones con los compañeros de la 15 Promoción de Complemento, hubo más sueltas ese día y sucesivos, pero lo que más me conmovió, aparte del vuelo en sí, fue la cara de orgullo de mi profesor de vuelo; unos años antes había soltado al Príncipe Juan Carlos, que dos décadas mas tarde fue proclamado Rey de España, Juan Carlos I.
Y este es el recuerdo más feliz de mi vida, recuerdo que en horas bajas es compañía única que da fuerzas para continuar. Porque también conozco de horas bajas. Demasiado. Y no me gustan.
Aunque siempre hay otros, a las quince horas ya
sabíamos hacer esto otro y esto otro, acrobacias y vuelos en diferentes tipos de formación,
y otros tipos de aviones.
A las 20 horas ya nos habían enseñado a hacer esto.
Pero no se puede comparar a la primera vez. Sin radio. Sin transponder. Sin GPS. Sin tonterías. Sin haber cumplido los veinte años.
Para este ataque de caballería, la DGT se protege los flancos con una “ciencia médica” de su propia cosecha, cada vez mas hostil al ciudadano que bien a) haya cumplido una determinada edad, por cierto cada vez mas baja, y/o, que b) , padezca alguna enfermedad que “ellos” consideren merma o incapacita la (para ellos) complicada tarea de motorista o chófer; como es natural, para estos paranoicos que tan bien velan por nosotros, las enfermedades que entran en esa categoría son cada vez más numerosas y peligrosas; bien mirado, hasta un uñero puede molestar al conducir.
(mierda) si es que no se ha ido ya, gracias a la manía que tiene la Administración de este Democrático Estado de Derecho y Tal y Cual y especialmente la DGT, de no tratar al adulto…como a un adulto excepto para sancionarlo, perjudicarlo, estresarlo (carnet por puntos) y humillarlo (cursos de reciclaje), llegando para más recochineo los socialistas a nombrar a un señor, que ni siquiera tenía el Dichoso y Sacrosanto Carnet de Conducir, Director General de la DGT; Director General, por cierto impulsor del carnet por puntos, y que gustaba de hacer infringir los límites de velocidad al chófer de su coche oficial.
Fox Mulder y Dana Scully en el mejunje.
(cuerno) del todo y para siempre; y ni que decir tiene que la susodicha renovación es para un corto período de tiempo, dos años, o un año si no hay suerte.
un merecido tanto a la Administración del Democrático Estado de Derecho y Tal y Cual, representado, en este caso por la DGT de los radares,
o, mejor dicho, de las narices, como las de nuestro amigo de la foto, aunque a él le guste que las llames hocico.
aquella Roma enemiga de don Viriato (180-139 ac) no es fácil, siendo probable, además, que existan varias “Romas”, diferentes clases de romanos y muchísimos traidores; no así Viriatos, ya que los tiempos no se caracterizan por la abundancia de líderes, y menos de líderes altruistas.
Hervé Falciani, al parecer un informático encargado de actualizar bases de datos de clientes; este empleado desleal se aprovechó de la confianza de su empleador para publicar información confidencial sobre los clientes (que a su vez habían depositado su confianza en el banco) y sus cuentas. Esta información, que afecta a más de cien mil clientes, es la que se conoce como Lista Falciani. Esta lista no discrimina entre clientes legítimos y posibles defraudadores, ni capital de origen criminal; puede haber un honrado inventor seguido por un narco colombiano, por ejemplo. 
en el…Monedero.
for nearly a year now, back an forth betwen the two factions, the pro russians and the people who favor Ukraine’s actual governement, the real culprit, the European “Union”, went all this time, almost a year, blaming Vladmir Putin and/or the Russian Federation for its OWN mess.
lo cual sin duda le mantendrá preparada para lo del próximo evento del Miércoles 11 en Minsk, en donde se volverá a reunir para lo mismo con los presidentes de Ucrania, Rusia, y Francia.
Con suerte reinventan el Huevo de Colón.

con el que había tenido un buen compañero de correrías, incluso un rally en la Isla por carreteras nevadas y heladas de la Cordillera Norte, en la que un caballo nos cortó el paso en un pueblo, y que pese a bajarme yo a empujarlo para que nos dejase pasar, no se marchó hasta que al fin le dio la gana entre las risas del copiloto y los corredores que venían atrás (ellos habían salido después, y corrían menos riesgo de penalizar); menos mal que ese tramo de regularidad era muy largo y pudimos recuperar todo el tiempo perdido y llegar puntuales al control.
y dicho y hecho, hicimos todos el trueque, y yo cogí el 124 y le hice hacer, ayudando yo mismo en lo que podía y sabía, unas mejorillas que duraron casi un mes, y que pagué con lo que me habían dado por el R 8 y con ayuda de un empleo extra; el pluriempleo era común en esa época, con el Invicto el
trabajo no faltaba y más de uno nos hemos pagado un capricho, o salido de un apuro con la práctica del pluriempleo. Y así que de Barcelona encargamos unas pocas piezas para motor y suspensión, bueno digamos que del motor original quedaron la carcasa y la culata “pelada; pusimos nuevos cigüeñal y pistones de competición por abajo, y por arriba, en la culata “pelada”, nuevo árbol de levas súper cruzado y válvulas con sus muelles a juego, y todo ello unido (lo de arriba con lo de abajo) con una correa de transmisión nueva; dos carburadores
parecidos a estos, con sus colectores de admisión, completaban el apaño. A los colectores tanto de salida (los usados originales), como los nuevos de entrada (que casi no me dieron trabajo) me dediqué a esmerirarlos por dentro con una baqueta de bambú hasta dejarlos como espejos. En cuanto a las suspensiones, los muelles recortados y los amortiguadores eran de competición. La caja de cambios la dejé tal cual (el pluri no daba para tanto), pero para mi la joya de la corona era el súper
cruzado árbol de levas. El coche me lo vendieron con unos faros antihielo de luz blanco-azulada, que donde vivo resultan más útiles que los antinieba amarillos, que de todos modos siempre estaba a tiempo de añadir. Era un 124 de los primeros así que le tuve que añadir un tacómetro Smits
como este; la aguja roja podías ajustarla porque servía para todo tipo de coches y/o motores; al 124 acabe poniéndola en 7.000 vueltas!…el tenía más o menos este aspecto
pero con otro color. Desconozco la potencia total que desarrollaba el coche por no disponer de banco de pruebas ni nada parecido, pero le cronometré en una ocasión casi 190 km/h (como estábamos en una dictadura no había límite de velocidad ni chorradas de rádares recaudatorios) y el consumo podía subir a 20 litros x 100 si no iba con cuidado. De 0 a 100km/h tardaba algo más de 9 segundos.
Empezaré por enseñarle el dibujito y traducir lo que le dice el señor a la empleada de riesgos: “me gustaría que me prestaras lo suficiente como para poder pagar toda mi deuda”…y como es natural el niño se reiría de mi; el niño sabe que la cosa no funciona así, los niños tienden a pensar, correctamente, que el banco es una “tienda de dinero”…y los niños en estas cosas están casi siempre en lo cierto; somos los mayores quienes nos complicamos la vida.
pero cuéntaselo a los otros terroristas, los chicarrones esos del Norte, y a los chorizos comunes que me apoyaban, de esa se me irán todos a P(j)odemos, con este escriba tiro la toalla, me toma por el pito del sereno con la jotita esa, y decía que esto es un puñado de votos, con tanto violador, pederasta, y psicópata asesino que anda suelto en edad de votar, y voy y les firmo contigo que a lo mejor a la próxima que hagan no salen del trullo, entre tu y yo, te digo que no me parece mal, pero sí que está mal que se pasen a P(j)odemos, y dale jotas con el escribano, voy a hacer carne picada con este escriba cualquier día de estos, Mariano dile algo, aunque me huelo que a ti te va ha hacer menos caso que a mí, el muy puñetero, y te aviso que voy a llevar este asunto al Tribunal Constitucional, no Mariano, al amanuense no, a lo de la cadena perpetua
revisable, que por muy revisable que sea, tan mal cae al delincuente como al niñato de la progresía, ¿el amanuense escriba, preguntas?, no hombre no, al puñetero escriba no, aunque habría que pensárselo, me refiero a la Cadena Perpetua e incluso al cumplimiento íntegro de las condenas, cosa que cuando yo gobierne, si es que algún día llego a gobernar, no te rías Mariano que tu tampoco lo tienes claro, será lo segundo que derogue, ¿qué será lo primero preguntas?…por si te interesa todas las leyes y normas que afectan al estudiante, ¿qué es eso de tener que abrir el libro de vez en cuando para graduarse?, luego te extraña que en cuanto cumplen 18 se arrejuntan con los de P(j)odemos, por si no fuese bastante la ventaja que tienen de poder adoctrinar a las criaturas directamente desde sus peculiares cátedras, vais vosotros y nos los cabreáis obligándolos a estudiar, Mariano mejor que te aprendas lo de Complutensis Akademik Lumpen Proletariat, con el tío que transcribe esto no p(j)odemos decir P(j)odemos, ¡bestia el tío!, ¿esto tan largo no quieres aprendértelo, Mariano?…pues estamos j(p)odidos, mira que grasiocillo él, el amanuense de los cojones con sus jotas y sus pes, a lo que íbamos Mariano…con lo rícamente que estábamos antes, nosotros gastando sin ton ni son, luego veníais vosotros a arreglarlo, y cuando el país retomaba su prosperidad, goma dos eco y vale ya, os volvíamos a echar para poder arruinar y j(p)oder al país, al escribano le corto los huevos cualquier día, te lo juro Mariano, no te rías, que nos meten una querella a los tres, y el escriba tiene pinta de insolvente, y